ASAMBLEAS

 

V ASAMBLEA DIOCESANA

"CONVOCADOS A LA COMUNIÓN PARA LA MISIÓN"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ASAMBLEA

VIERNES 24

 

ENLACE CON EL DÍA ANTERIOR

 

Decimos a veces, y con mucha razón, que la acción pastoral y, en general el crecimiento en la Fe, deben ser el resultado de un "proceso de procesos"; sólo así se da un verdadero avance, de lo contrario no sólo hay estancamiento, sino más aún, puede venir la indiferencia y la insensibilidad.

 

Esta asamblea también quiere ser un proceso dentro de otro que es el proceso pastoral de la Misión 2000. Hagamos que sea, en verdad, un eslabón importante dentro del caminar de la Arquidiócesis.

 

Para esto, es necesario que nos esforcemos en participar con intensidad durante estos tres días, en la V Asamblea diocesana y, vivamos el proceso que debe ser, es decir, una oportunidad muy especial de conversión por el encuentro de unos con otros, en el descubrimiento de nuevas riquezas para la Evangelización y de nuestras carencias reforzadas, no pocas veces, por la indiferencia hacia los hermanos que también se esfuerzan en cumplir su misión apostólica.

 

Ayer tomamos conciencia de nuestra propia identidad: como laicos, como sacerdotes o como consagrados. Ojalá hayamos podido descubrir también nuestra propia identidad apostólica. Ésta nos es dada por pertenecer a un movimiento o a una agrupación, por estar ejerciendo tal o cual ministerio concreto o por llevar a cabo una actividad de evangelización en algún sector determinado. El presente encuentro de hermanas y hermanos, todos agentes de pastoral, sigue siendo una oportunidad única para reconocernos "piedras vivas" unidas a la piedra fundamental que es Cristo (Cfr. 1 Pe 2, 4-5) sobre quien habremos de construir un gran templo espiritual.

 

Esta oportunidad hemos de agradecerla como undon al Señor, que al mismo tiempo nos exige una respuesta más decidida para construir la comunión.

 

Los invito a esforzarnos en superar un gran riesgo que yo quisiera describir en dos facetas. La Primera, referida a una actitud "intelectualista": pensar que a la Asamblea venimos casi exclusivamente a considerar, a recibir o a aportar conceptos que nos ayuden a clarificar nuestras preocupaciones en torno a la Misión o a perfilar nuestros métodos como sulución a los problemas. Pero recordemos que la Asamblea Diocesana tiene como finalidad impulsar el proceso pastoral y consideremos cuánto podría lograrlo el hecho de que asumamos nuevas actitudes, tengamos muy presente también que las experiencias como las de esta Asamblea son todo un proceso pedagógico, para mostrar los caminos de un mayor acercamiento entre los pastores, los consagrados y los fieles laicos. Descubramos, igualmente, que prácticas como éstas pueden ayudarnos para llegar a un gran número de alejados, porque para ellos este es el lenguaje ordinario de su fe.

 

La segunda faceta de este riesgo, al que me he referido, puede ser descrito como "pragmatismo pastoral", es decir, tener conciencia de las exigencias de la Misión entendida como una gran acción o un conjunto de acciones a las que deberemos lanzarnos hasta con arrojo. Pero nos falta la conciencia viva de una exigencia previa: unidad como comunión evangélica, "que todos sean uno lo mismo que Tú y yo, Padre. Y que también elos vivan unidos a nosotros para que el mundo crea que Tú me has enviado" (Jn 17, 21).

 

El Papa Juan Pablo II en su exhortación apostólica Ecclesia in America lo señala con mucha claridad: El encuentro con jesús lleva a la conversión, la conversión a la comunión, y la comunión a la Misión. Son, pues, elementos que se concatenan necesariamente, por lo cual la Misión exige como requisito indispensable la comunión. La misma enseñanza el Papa nos la había presentado ya en Christi Fideles Laici cuando dijo que "la comunión genera comunión, y esencialmente se configura como comunión misionera. La comunión y la misión están profundamente unidas entre sí, se compenetran y se implican mutuamente hasta tal punto que la comunión representa a la vez la fuente y el fruto de la Misión: La comunión es misionera y la misión es para la comunión" (Chl 32). Por tanto, ¿cómo podríamos pretender atraer a otros hermanos hacia Cristo si no estamos unidos entre nosotros como Iglesia?

 

La Arquidiócesis de México es particularmente rica en carismas para la evangelización; cuenta con un gran número de agentes de pastoral con formación teológica y capacitación técnica, pero frecuentemente faltos de la coordinación necesaria que es el resultado de un profundo espíritu de comunión. Podríamos decir, en este sentido, que estamos malgastando nuestros dones y que no estamos aprovechando fructuosamente los talentos que el Señor ha puesto en nuestras manos. Ciertamente necesitamos de programas y estructuras renovadas, pero más todavía, necesitamos de la comunión fraterna que se consigue con la conversión y la inserción más profunda y decidida a la Iglesia única de Cristo.

 

Es a esto a lo que estamos invitando a todos ustedes el día de hoy; a abrir el corazón, aceptar la invitación del Espíritu y abrirnos a la comunión.

 

Preparémonos para que sea Cristo mismo, su imagen bendita la que unifique nuestros corazones, convierta nuestras mentes y nos unifique en su Iglesia.

 

P. Alberto Márquez Aquino

Vicario General y Episcopal de Pastoral

 

 

 

ORACIÓN ANTE LA CRUZ

 

Monición Inicial

 

Reunidos nuevamente en torno al Señor Jesús, iniciemos nuestra oración de este segundo día de la V Asamblea Diocesana, tiempo de gracia y unidad para nuestra Iglesia local. Y para conseguir la Comunión no cabe otra actitud que la de renunciar al "yo" para acercarse al "tú"; la de renunciar a los propios intereses para potenciar dicha Comunión.

 

Para conseguirlo, el Evangelio nos propone cambiar radicalmente el corazón. Cambiar la actitud, morir a eso que tenemos muy vivo: individualismo, faltas de solidaridad, discordias, etc.; para que reviva eso que tenemos muy muerto: espíritu de colaboración, responsabilidad, entrega, paz, ánimos de servicio.

 

Hoy estamos dispuestos a tomar la cruz porque sabemos que Jesús va a iluminar nuestras tinieblas con su luz, y con su fuerza restablecerá nuestra Comunión; con su Palabra nos dará vida, una vida que será gozo al sabernos sus amigos.

 

Himno

 

Antífona

 

Cruz amable y redentora,

árbol noble, espléndido.

Ningún árbol fue tan rico,

ni en sus frutos ni en su flor.

Dulce leño, dulces clavos.

Dulce el fruto que nos dio.

 

Himno

 

Canta, oh lengua jubilosa

el combate singular

en que el Salvador del mundo,

inmolado en una cruz,

con su sangre redentora

a los hombres rescató.

 

Cruz amable y redentora,

árbol noble, espléndido.

Ningún árbol fue tan rico,

ni en sus frutos ni en su flor.

 

Cuando Adán, movido a engaño

comió el fruto del Edén,

el Creador, compadecido,

desde entonces decretó

que un árbol nos devolviera

lo que un árbol nos quitó.

 

 

 

Quiso con sus propias armas,

vencer Dios al seductor,

la sabiduría a la astucia

fiero duelo le aceptó,

para hacer surgir la vida

donde la muerte brotó.

 

Cruz amable y redentora,

árbol noble, espléndido.

Ningún árbol fue tan rico,

ni en sus frutos ni en su flor.

 

Cuando el tiempo hubo llegado,

el eterno nos envío

a su Hijo desde el cielo,

Dios eterno como Él,

que en el seno de una Virgen

carne humana revistió.

 

Dulce leño, dulces clavos.

Dulce el fruto que nos dio.

 

Árbol santo, cruz excelsa,

tu dureza ablanda ya,

que tus ramas se dobleguen

al morir el Redentor

y en su tronco suavizado,

lo sostenga con piedad.

 

Cruz amable y redentora,

árbol noble, espléndido.

Ningún árbol fue tan rico,

ni en sus frutos ni en su flor.

 

Feliz puerto preparaste

para el mundo náufrago

y el rescate presentaste

para nuestra redención,

pues la Sangre del Cordero

en tus brazo se ofrendó.

 

Cruz amable y redentora,

árbol noble, espléndido.

Ningún árbol fue tan rico,

ni en sus frutos ni en su flor.

Dulce leño, dulces clavos.

Dulce el fruto que nos dio.

 

Entrada y presentación de la Cruz

 

"Mirad el árbol de la Cruz

donde estuvo clavado el Salvador del mundo"

[Aclamación en tres tonos diferentes]

 

Todos: "Venid y adoremos"

 

Diácono

 

[Jn 3, 12-15; 3, 9-10; 12, 32]

 

"Si no me creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo van a creerme cuando les hable de las cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo, a no ser el que vino de allí, es decir, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, el Hijo del hombre tiene que ser levantado en alto, para que todo el crea en él tenga vida eterna". "Nicodemo preguntó —¿Cómo puede ser esto? Jesús le contestó: —¿Tú eres maestro de Israel e ignoras estas cosas?" "Y yo una vez que haya sido elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí".

 

Momento de silencio

 

Invocaciones

 

Señor Jesús, Tú hoy nos sigues pidiendo: Vive lo que hayas comprendido del Evangelio. Y nosotros te pedimos: Abre nuestra mente y enciende mi corazón para entenderte y amarte hasta sus últimas consecuencias.

 

- Tú, Jesús, buscabas para los hombres una liberación. Pero nosotros nos hacemos esclavos de nuestros egoísmos.

 

Todos: Kyrie, eléison.

 

-Tú, Jesús, pensaste en el hombre nuevo como un ser justo. Queremos ser los primeros a costa de los demás, olvidándonos de que el primero es el servidor de todos.

 

Todos: Christe, eléison.

 

-Tú, Señor, nos dejaste el lema del amor recíproco para que los demás conociesen, por nuestros frutos, que somos tus discípulos. Sin embargo, cuando miran nuestra vida no nos identifican contigo.

 

Todos: Kyrie, eléison.

 

- Ser tus discípulos, Señor, es seguirte a ti sin condiciones. Nosotros, sin embargo, te ponemos constantemente obstáculos, con mi afán desmedido de acumular cosas, dominar a los demás y volver la espalda a las bienaventuranzas.

 

Todos: Christe, eléison.

 

Lectura

 

"Israelitas, escuchen: Jesús de Nazaret fue el hombre a quien Dios acreditó ante ustedes con los milagros, prodigios y señales que realizó por medio de él entre ustedes, como bien lo saben. Dios lo entregó conforme al plan que tenía previsto y determinado, y ustedes valiéndose de los impíos, lo crucificaron y lo mataron. Dios, sin embargo, lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte, pues era imposible que ésta lo retuviera en su poder" [Hch 2, 22-24].

 

Aclamación: "Verdaderamente Dios lo resucitó".

 

Todos: "Verdaderamente Dios lo resucitó".

 

Música

 

Canto

 

Tú reinarás éste es el grito

que ardiente exhala nuestra fe.

Tú reinarás, oh Rey bendito,

pues Tú dijiste, Reinaré.

 

Reine Jesús por siempre,

reine su corazón,

en nuestra patria, en nuestro suelo

que es de María la nación.

 

Tu reinarás, dulce esperanza

que el alma llena de placer,

habrá por fin paz y bonanza,

felicidad habrá por doquier.

 

Tú reinarás, dichosa era,

dichoso pueblo con tal Rey,

será tu cruz nuestra bandera

tu amor será nuestra ley.

 

Tú reinarás en este suelo

te prometemos nuestro amor,

oh buen Jesús danos consuelo

en este valle de dolor.

 

Tú reinarás, reina ya ahora

en esta casa y población,

ten compasión del que te implora,

y acude a Ti en la aflicción.

 

Tú reinarás toda la vida,

trabajaremos con gran fe

en realizar y ver cumplida

la gran promesa: Reinaré.

 

 

TRABAJO EN GRUPOS

Viernes

 

HOJA PARA EL COORDINADOR DE GRUPOS ECLESIALES

 

El coordinador recordará que estamos en una dinámica vivencia de la Asamblea; estamos haciendo realidad que somos Iglesia y, en ella, el equipo de evangelización del pastor.

 

Para propiciar el ambiente que necesitamos vivir en cada grupo, recordará que protagonista es el primero que se compromete, el primero que actúa a partir de sí mismo.

 

18:00 a 19:00 horas (una hora de trabajo)

 

(Cada secretario de grupo llevará una tarjeta por cada vocación, en la que escribirá lo que ceda uno ofrece y lo que reconoce ante el grupo con dificultad para la comunión).

 

Nuestra tarea consta de dos puntos, buscando proponer nuestra participación para la comunión:

 

 

 

Cada uno expresará de manera sencilla y breve, en una sola frase:

Yo, como persona y desde mi servicio apostólico, ofrezco para la comunidad entre nosotros ...

(damos por descontado oración y sentimientos; ofrecemos actitudes y decisiones de acciones).

 

Después de un momento de silencio, en actitud penitencial pedir perdón:

(Dar espacio breve de silencio para la participación de cada uno).

 

Reconozco que nosotros "los obispos", presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas, seglares hombres y mujeres"

 

Hemos actuado de tal manera que ...

 

No hemos reconocido el valor de los demás encuanto que ...

 

 

Los secretarios se reúnen con el coordinador de dinámica y de temática para integrar las respuestas de cada tarjeta, una de cada ministerio.

 

HOJA PARA EL SECRETARIO DE GRUPOS ECLESIALES

 

El trabajo de esta noche para el secretario es delicado:

 

Estará atento para escribir, sin el nombre, lo que dice cada uno.

El color de cada tarjeta que lleva identifica a cada uno de los participantes por vocación; si es presbítero, religiosa, seglar.

Cuidará de usar la tarjeta que corresponde a cada vocación (si hay varios de una misma vocación, en la misma tarjeta escribir las distintas intervenciones).

Al final se reunirá con el coordinador de temática y de dinámica en el lugar señalado.

18:00 a 19:00 horas (una hora de trabajo)

 

Nuestra tarea consta de dos puntos, buscando proponer nuestra participación para la comunión:

 

 

 

Cada uno expresará de manera sencilla y breve, en una sola frase:

Yo, como persona y desde mi servicio apostólico, ofrezco para la comunidad entre nosotros ...

(damos por descontado oración y sentimientos; ofrecemos actitudes y decisiones de acciones).

 

Después de un momento de silencio, en actitud penitencial pedir perdón:

(Dar espacio breve de silencio para la participación de cada uno).

 

Reconozco que nosotros "los obispos", presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas, seglares hombres y mujeres"

 

Hemos actuado de tal manera que ...

 

No hemos reconocido el valor de los demás encuanto que ...

JUEVES 23

 

Oración Inicial

Palabras del Sr. Cardenal

La V Asamblea en el proceso pastoral arquidiocesano

Tarbajo Grupal

Plenario

Conclusión de la jornada

Bendición

Ecos del Primer Día

 

VIERNES 24

 

Enlace con el día anterior

Oración ante la Cruz

Trabajo en Grupos

Puesta en común

Catequesis sobre la comunión

Intervención del Sr. Cardenal

 

SÁBADO 25

 

Procesión con Imagen Peregrina

Enlace con el día anterior

Presentación de materiales

Trabajo en grupos por elección

Plenario

Foro abierto

Evaluación

Celebración Eucarística

CONTENIDO

PREASAMBLEA

ASAMBLEA

POSTASAMBLEA

VOZ PASTOR