VICARÍA EPISCOPAL DE ÁREAS DE PASTORAL

SECRETARIADOS

 

P. ARTURO M. BARRANCO CRUZ

VICARIO DE ÁREAS DE PASTORAL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los Secretariados son los organismos a través de los cuales los Vicarios Episcopales de

Agentes y de Áreas de pastoral desempeñarán su responsabilidad. Son de carácter funcional para promover, dinamizar, coordinar y ordenar las diferentes acciones en el nivel arquidiocesano. De esta manera favorecerán la comunión y participación, la unidad dentro de la pluralidad y la necesaria descentralización exigida por la extensa y compleja realidad arquidiocesana.

 

Para lograr el cometido de los Secretariados y las Comisiones, es necesario que los Vicarios respectivos, bajo la dirección del Arzobispo y en coordinación con el Consejo Episcopal, les den directrices y criterios de acción para los proyectos y actividades de sus áreas y velen por el cumplimiento de los objetivos establecidos, manteniendo una adecuada comunicación.

Los Secretariados y las Comisiones son órganos de servicio y no tienen de ordinario autoridad jurídica. Su autoridad es funcional, derivada de la capacidad y competencia para realizar los objetivos y tareas propios de su área. Sin embargo, el Arzobispo o el respectivo Vicario pueden delegarles la autoridad que juzguen conveniente para su eficacia pastoral. Actuarán siempre en dependencia y en coordinación con sus respectivos Vicarios.

Los servicios de los Secretariados y de las Comisiones se realizarán en coordinación con los diversos responsables de las Vicarías Territoriales: Vicario, Decanos, Delegado de Pastoral y Encargados de áreas.

 

Los Secretariados estarán presididos por un Secretario General. Este será nombrado por el Arzobispo, a propuesta del Vicario correspondiente.

 

Los secretarios Generales, bajo la presidencia del Vicario respectivo, formarán la Comisión Permanente de la propia Vicaría, cuya función, en el nivel arquidiocesano, será planificar, promover, coordinar, supervisar y evaluar los servicios de su área.

Cada uno de los Secretariados realizará su tarea organizándola en Comisiones, con un Director al frente de cada una. Su número dependerá de las necesidades y de los recursos disponibles. Estarán coordinadas por el Secretario General correspondiente. Este Secretario general y los Directores de las Comisiones constituirán un equipo operativo, sin menoscabo de la necesaria autonomía de cada una de ellas.

 

Los Directores de Comisiones serán propuestos por el Secretario General correspondiente, con el visto bueno del Vicario Episcopal del área, y nombrados por el Arzobispo.