ASAMBLEAS

 

V ASAMBLEA DIOCESANA

"CONVOCADOS A LA COMUNIÓN PARA LA MISIÓN"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PREASAMBLEA

 

CONVOCATORIA

 

 

 

CARTA DESDE SECRETARIADO DE LAICOS

 

ESTIMADO HERMANO(A) LAICO(A):

 

Tienes el privilegio y la responsabilidad de haber sido convocado para la V Asamblea Diocesana. El Secretariado para los Laicos desea ubicarte en el marco de esta Asamblea y la Misión 2000.

 

Por tal fin te envío la descripción de lo que sí es la Misión y de lo que no es la Misión.

 

La pastoral es la acción de la Iglesia a favor de los fieles.

 

Esta acción se expresa de un modo ordinario o de un modo extraordinario.

 

Ustedes y yo estamos trabajando, estamos haciendo pastoral de un modo ordinario ... pero con motivo del Gran Jubileo o de la Misión 2000, ciertamente trabajaremos acciones extraordinarias.

 

Basados en este principio vamos a decir lo que es la Misión y lo que no es la Misión.

 

QUÉ NO ES LA MISIÓN

 

a) El realizar la pastoral ordinaria sin deseos de cambio, sin conciencia de lo que se hace, no es Misión.

 

b) El encerrarse como Movimiento en sí mismo y no querer abrir los ojos a las realidades patorales de hoy, no es Misión.

 

c) El trabajar individualmente como persona o como movimiento, sin voluntad de unirse a la Pastoral de conjunto, no es Misión.

 

d) Tampoco es Misión distribuir simplemente el material que nos dan o con motivo de la Misión hacer muchas acciones pastorales, aún recitar el kerigma.

 

Reunir a la gente y luego abandonarla.

Sectorizar en el papel.

 

e) No es misión querer que todos hagamos lo mismo, empezando igual y siguiendo el mismo ritmo.

 

f) Ni tampoco es Misión buscar de inmediato que se casen los amancebados o que se bauticen quienes no están bautizados o confirmados.

 

QUÉ ES, PUES, LA MISIÓN

 

Misión es descubrir la persona de Jesucristo, como el que da sentido profundo a la vida del hombre y de todos los hombres, la Misión es ser consciente de que somos hijos Dios y que la Misión es la fiesta donde el Padre reconoce y recibe a sus hijos, Misión es mantener abierta la Casa Paterna.

La Misión es continuar con la misma Misión de Jesús, en su misterio de Encarnación y de Pascua, revitalizando la Pastoral ordinaria.

La Misión es permitir que el Espíritu Santo, el Gran Animador de la Misión, actúe por medio de cada uno de nosotros.

La Misión es hacer eco de las virtudes de María en nuestro actuar cotidiano.

La Misión es iniciar o continuar un trabajo de conversión personal y comunitario, que nos lleve a reconocer que la acción de salvación la realiza Dios y que nosotros simplemente somos sus instrumentos.

La Misión es vivir intensamente nuestros carismas y ponerlos al servicio de la comunidad.

La Misión es conjugar carismas y pastoral de conjunto con las urgencias que nos va señalando nuestro pastor.

La Misión es buscar nuevos agentes de Evangelización e ir a los alejados, las familias, los jóvenes y los pobres.

La Misión es un movimiento fuerte de convocación a todo el pueblo de Dios para que reconozca que es un pueblo de santos, de reyes y de profetas y que viva intensamente su vocación en medio del mundo.

La Misión es un movimiento oportuno para reconocer que jerarquía y laicos formamos un binomio perfecto y que unidos y complementándonos podemos vivir un año jubilar especial de gracia.

La Misión es un momento fuerte para salir a la calle a anunciar la buena nueva; descubrir ambientes específicos e ir en pos de ellos.

La Misión es un Proceso de Evangelización que no pretende hacerlo todo en el año Jubilar, sino poner las bases para que nuestra pastoral sea una Pastoral Misionera y una Pastoral de Conjunto, que realizar acciones ordinarias y extraordinarias, pero siempre son esta fuerza de Cristo y con este espíritu misionero.

La Misión es entender que la Misión 2000 no es algo que se inventó últimamente, sino el fruto de un proceso que viene fraguándose desde el II Sínodo Diocesano ya para partir de esta Misión 2000, quiere proyectarse como una Pastoral de Conjunto y Misionera y para los años que vengan.

La Misión es un momento oportuno para revisar nuestras acciones pastorales, si están impregnadas de espíritu cristiano; si los laicos son un signo de unidad entre sí y si colaboran con sus pastores y si con ello atraen a sus fieles a que se acerquen para participar más activamente en la vida de la Iglesia.

En fin, ¡podríamos seguir reflexionando y encontrando nuevos modos de entender la Misión 2000, pero esto ya queda en las manos de cada uno!

 

Ahora te paso al costo algunos lineamientos que ciertamente te van a ayudar.

 

La Misión consta de 3 grandes etapas:

 

1a Etapa. Es la preparación para la Misión (1999).

2a Etapa. Es la realización de la Misión (2000).

3a Etapa. Es la más importante, pues es vivir en sentido Misionero y realizar la                pastoral con espíritu misionero de acciones tanto ordinarias como                extraordinarias (2011 y siguientes).

 

En la etapa de preparación (1999):

 

La Iglesia diocesana busca la conversión de todos sus miembros para ir hacia la Misión.

Los movimientos de laicos vuelven al origen de sus carismas para descubrir su riqueza y luego ponerla al servicio de su Iglesia.

Los movimientos tratan de ser más abiertos para ir en pos de campos específicos que no han sido cultivados.

Los movimientos laicales se esfuerzan por dialogar con los párrocos y asesores, de los movimientos para lograr un mejor entendimiento para la Misión.

Los movimientos laicales tratan de entender los Lineamientos del "Pastor", Sr. Arzobispo y la Pastoral de conjunto 'para trabajar en comunión y hacer equipo con otros laicos, sacerdotes, párrocos, etc.

Los movimientos laicales con esta apertura a Cristo y a su Iglesia, tratan de captar nuevos agentes de pastoral y ser fuertes para los retos del nuevo milenio: hacer de cada laico un apóstol y de cada movimiento un espacio para vivir y proyectar el Evangelio de Jesús.

La Iglesia diocesana a través de sus parroquias y decanatos nos está preparando para la Misión ... nos apoya con literatura para los retiros ... nos invita insistentemente a recorrer las etapas para la Misión y apoyarse en el libro: El camino de Emaús.

El tema de la V Asamblea es: Convocados a la Comunión para la Misión.

 

1er día. ¿Quiénes son convocados?

 

Se trata de que los participantes descubran la diversidad de agentes.

 

2o día. Las exigencias de la Misión.

 

Se trata de descubrir el ¿QUÉ?

 

3er día. Cauces para que la comunión se ponga en práctica.

 

Se trata de ver los ¿CÓMOS?

 

Esperando que estos días sean para ti una luz para entender y vivir tu hermosa vocación cristiana, quedo de ti, tu servidor y amigo.

 

Pbro. Prof. José Medina Montoya

Secretariado para los Laicos

 

 

 

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