ASAMBLEAS

 

II ASAMBLEA DIOCESANA

EVANGELIZADORES PARA EL AÑO 2000

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONTENIDO

PREASAMBLEA

ASAMBLEA

VOZ PASTOR

APORTACIONES

PREASAMBLEA

 

ESTATUTO DE LA ASAMBLEA DIOCESANA

 

I –NATURALEZA

 

Art. 1.- La ASAMBLEA DIOCESANA es una reunión eclesial de agentes: representativos de los diversos niveles y sectores de la Iglesia, convocada y presidida por el Señor Arzobispo, como una especial instancia consultiva del mismo Pastor, y un medio privilegiado de ejercicio de la corresponsabilidad, para revisar y estimular la marcha pastoral de la Diócesis y, en particular, para ayudar al seguimiento de los procesos generados por el Sínodo (Cfr. ECUCIM 4538, 3844).

 

Art.2.- Ha de tener también esta Asamblea una resonancia de la situación socioeconómica, política y cultural del ambiente humano al cual sirve la Iglesia, a fin de poder orientar la evangelización de la ciudad dentro de los cambiantes procesos sociales que afectan profundamente al pueblo.

 

Art. 3.- La Asamblea Diocesana no sustituye ni duplica las funciones de la otras estructuras pastorales de consulta del Arzobispo, como son el Consejo Presbiteral y el Consejo de Pastoral. Tiene una importante función complementaria de consulta amplia y directa de la comunidad arquidiocesana, por la representación eclesial diversificada y numerosa de sus miembros: laicos, de vida consagrada y ministros ordenados, y que, por la globalidad y trascendencia de los asuntos que trata, presta un apoyo peculiar a la dirección general de la pastoral ya los diversos organismos y agentes responsables de la misma. (Cfr. 4117).

 

Art. 4.- Para el cabal cumplimiento de su finalidad, deberá funcionar, sin embargo, "en comunión y coordinación con las demás estructuras de la Arquidiócesis al servicio de la pastoral", (3846) estableciendo "cauces adecuados de relación" con ellas, para "aprovechar toda la riqueza que puedan aportar" (Cfr. 4117).

 

II- OBJETIVOS

 

A.- Generales:

 

Art. 5.- Hacer presente la voz de la Comunidad eclesial, para ofrecer al pastor la oportunidad de esc ucharla directamente, como servicio al discernimiento evangélico, propio de su carisma episcopal.

 

Art. 6.- "Revisar y estimular la marcha de la Pastoral de la Diócesis" (4538), pulsando "si su proyecto evangelizador está respondiendo a los retos de la cambiante realidad diocesana" (3844), en el contexto de la realidad social, económica, política y cultural del ambiente.

 

Art. 7.- "Favorecer una pastoral de conjunto, animada por un espíritu de comunión y participación, corresponsabilidad y servicio" (lb.).

 

B.- Particulares:

 

Art.8.- "Ayudar al seguimiento de los procesos generados por el Sínodo" (lb), promoviendo la actualización y dinamización del Proyecto Misionero de la Nueva Evangelización de las Culturas en la Ciudad de México, según la Prioridad asumida por el Sínodo; ya que éste ha de ser el eje y motor de la renovación pastoral en la Arquidiócesis (Cfr. 4219- 4245).

 

 

III.- MATERIA DE LA ASAMBLEA

 

Art. 9.- Corresponde al Sr. Arzobispo determinar o aprobar los asuntos o temas de cada una de las Asambleas, y establecer las consultas que juzgue pertinentes en las diversas instancias pastorales.

 

Art. 10.- Se escogerán temas o asuntos de particular importancia o urgencia para el proceso pastoral diocesano.

 

Art. 11.-Como norma general, la Vicaria de Pastoral presentará al Sr. Arzobispo un proyecto de contenidos para la Asamblea. La comunidad diocesana, a través de los diversos organismos o responsables de la pastoral, presentará a esta Vicaría de Pastoral sus aportaciones o sugerencias.

 

IV -MÉTODO

 

Art. 12.- La Asamblea procurará seguir el método de "ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar" (Cfr. 4519).

Para eso:

 

Art. 13.- a) Habrá, en primer lugar, "un intercambio vital de experiencias" (3844), para "recibir la riqueza de los diversos sectores de la vida diocesana" (4117), a través de oportunos informes, especialmente de los proyectos pastorales en marcha, de acuerdo con la temática de la Asamblea, encuadrando las experiencias en su marco socio cultural.

 

Art. 14.- b) Se evaluarán los proyectos o experiencias presentados, con sus resultados positivos o negativos, en un clima de diálogo y búsqueda la voluntad de Dios. Será éste el momento importante de discernimiento evangélico y comunitario de esas realidades (Cfr. 4048-4049, 4117).

 

Art. 15.- c) De ahí surgirán las proposiciones, pistas de orientación o sugerencias que, con el acuerdo del señor Arzobispo, permitirán impulsar o rectificar la marcha pastoral de la Arquidiócesis.

 

V - ESPÍRITU

 

Art.16.- La Asamblea deberá estar penetrada de un espíritu eclesial, misionero y profético, como lo pide la naturaleza misma de la Iglesia y como lo describen los documento sinodales, para que los proyectos pastorales que surjan de ella sean un vehículo eficaz de inculturación del Evangelio y de la Evangelización de la Cultura y alcancen hasta a los más alejados del influjo evangélico.

 

Art. 17.-  Asimismo, los participantes deberán mantenerse "en actitud de discernimiento evangélico", con apertura a la escucha y al diálogo, "animados por un espíritu de comunión y participación, corresponsabilidad y servicio" (3844).

 

Art. 18.- Para ello, han de propiciarse experiencias y momentos fuertes de fe y oración, así como de convivencia fraterna, armónicamente combinados con el intenso estudio y el trabajo pastoral de la Asamblea.

 

VI - MIEMBROS

 

Art. 19.- El señor Arzobispo es el Presidente de la Asamblea.

 

Art. 20.-Los demás miembros serán "Agentes representativos de las diversas instancias y diversos sectores de la Iglesia" diocesana (4538).

 

Art. 21.- a) Por Oficio: Obispos Auxiliares, Vicarios Episcopales, Pro-Vicarios Episcopales, Moderador de la Curia y Secretario Canciller Ecónomo Diocesano, Responsables de Organismos Diocesanos de Pastoral, Secretario del Senado Presbiteral, Senadores de los Decanatos, Rector y Vice-Rectores del Seminario Conciliar, Oficiales de Matrimonios de la Curia Central, Secretarios y Delegados de Pastoral de las Vicarías Territoriales, Decanos, los Miembros de Consejo de la CIRM Metropolitana, los Miembros de la Vicaría de Pastoral y los Miembros del Consejo de Pastoral.

 

Art. 22.- b) Por Elección: Dos representantes del Cabildo Catedralicio; dos representantes del Cabildo de la Basílica; dos Diáconos Permanentes; dos Diáconos Transitorios; el treinta por ciento de Superiores Mayores y el treinta por ciento de Superioras Mayores de Institutos de Vida Consagrada con presencia en la Arquidiócesis; tres Laicos de cada Decanato; quince Laicos adultos, de los cuales algunos matrimonios más cinco adolescentes, elegidos por la Vicaría de Laicos; diez jóvenes elegidos por la Vicaría de Juventud; un representante de cada Rito Oriental Católico.

 

Art. 23.- c) Por Designación: Los que el Sr. Arzobispo considere oportuno designar, teniendo en cuenta los objetivos concretos de cada Asamblea y las áreas de representatividad pastoral.

 

VII –ORGANIZACIÓN

 

Presidente

 

Art. 24.- El Presidente de la Asamblea es el Señor Arzobispo Primado de México, que es la autoridad y la última instancia en todos los casos que lo requieran.

 

 Art. 25.- Funciones del Presidente:

1a Convocar a los miembros de la Asamblea;

2a aprobar el temario, la fecha, la duración y el lugar de la Asamblea;

3a nombrar, de entre los propuestos por la Vicaría de Pastoral, a lo miembros de la Comisión Organizadora, para la preparación y realización de la Asamblea;

4a declarar la apertura y la clausura de la Asamblea;

5a presidir la Asamblea, por sí o por un Delegado;

6a participar cuantas veces juzgue oportuno en las reuniones de la Comisión Organizadora; en tal caso, la preside;

7a recibir los resultados de la Asamblea y da, a partir de ellos, las directivas u orientaciones que juzgue pertinentes para un impulso renovador o vitalizador de la Pastoral;

8a trasladar, suspender o disolver la Asamblea, según su prudente juicio;

 

Art. 26.- Al quedar vacante o impedida la sede episcopal, la Asamblea se suspende hasta que nuevamente el Obispo diocesano determine su continuación o la declare concluida.

 

Comisión Organizadora:

 

El Coordinador:

 

Art. 27.- De oficio, el coordinador será siempre el Vicario Episcopal de pastoral.

a) Tendrá las facultades que el Derecho le confiere como Vicario Episcopal de Pastoral (Cfr. cc. 476-481), y las que el Sr. Arzobispo quiera delegarle. Es la instancia ordinaria para los asuntos normales e la Asamblea.

b) En caso de estar impedido, el Sr. Arzobispo nombrará a otro de los miembros de la Vicaría de Pastoral (Cfr. c. 477 & 2), el cual actuará según las facultades que le sean delegadas.

 

Art. 28.- Funciones del Coordinador:

1a Dirigir, supervisar y coordinar todo el proceso de preparación y realización de la Asamblea Diocesana;

2a presentar al señor Arzobispo los miembros de la Comisión Organizadora para el nombramiento de los mismos;

3a recibir y transmitir las indicaciones u orientaciones del señor Arzobispo a la Comisión y mantenerlo bien informado, así como presentarle los asuntos de especial recurso a él;

4a hacer, con la misma Comisión, el calendario de las reuniones ordinarias de la misma y elaborar con el Secretario la "agenda" de las reuniones;

5a convocar a reuniones extraordinarias, si lo considera necesario, tanto en la fase preparatoria como en la de realización;

6a presidir y coordinar las reuniones;

7a distribuir tareas y responsabilidades entre los miembros de la Comisión;

8a constituir, en diálogo con la Comisión, los Equipos u Organismos que sean

necesarios para la preparación y para el funcionamiento eficaz de la Asamblea, y nombrar a los miembros de tales Organismos, así como definir sus funciones y designar a sus Coordinadores. Los Equipos Ordinarios serán: Secretaria, Temática, Dinámica, Espiritualidad, Difusión, Servicios Generales y Economía.

9a mantener el contacto con los diversos Equipos, especialmente con sus coordinadores, para impulsar el desarrollo de las respectivas responsabilidades;

10a recabar los resultados de la Asamblea y turnarlos a la Vicaría de Pastoral, para que sean ordenados y entregados luego al Sr. Arzobispo.

 

Miembros y Funciones de la Comisión:

 

Art. 29.- La Comisión estará integrada de la siguiente manera: el Vicario Episcopal de Pastoral como Coordinador; 3 presbíteros; 1 diácono permanente; 2 religiosos; 2 religiosas; 2 laicos adultos; 2 laicos jóvenes. Todos deben ser miembros activos y especialmente capacitados de alguna de las instancias o campos pastorales.

 

Art. 30.- Funciones de la Comisión:

1a Elaborar los programas para la preparación y realización de la Asamblea, en

base a la temática aprobada por el señor Arzobispo.

2a Hacer, con el auxilio especial del Ecónomo un presupuesto económico, que

será presentado al Sr. Arzobispo para su aprobación.

3a Acompañar todo el proceso de preparación y realización de la Asamblea, y

promover la elaboración de los instrumentos necesarios para ello;

4a Hacer las revisiones sistemáticas del proceso;

5a Distribuir con toda oportunidad a los miembros de la Asamblea los

materiales necesarios para la preparación de la misma;

6a Elaborar y trasmitir, por los medios más eficaces, la información conveniente

acerca del proceso, la realización y los resultados globales de la Asamblea a toda la Comunidad diocesana.

7a Reunirse, cuando sea conveniente, con los Equipos de trabajo, para garantizar la marcha coordinada y eficaz de los programas y la unidad de criterios.

8a Orientar la administración de los recursos destinados por la Arquidiócesis para la Asamblea y, terminada ésta, revisar los informes que han de entregarse al Sr. Arzobispo.

 

VIII - PERIODICIDAD Y DURACIÓN

 

Art. 31.- Normalmente, la Asamblea será convocada una vez al año. El señor Arzobispo podrá convocarla a reunión extraordinaria, cuando, a su juicio, existan asuntos de especial importancia y urgencia.

 

Art. 32.- La duración normal de la Asamblea será de tres días o jornadas completas.

 

IX – PREPARACIÓN

 

Art.33.- De ordinario, la convocación de la Asamblea se hará con tres meses de anticipación, para lograr una preparación conveniente.

 

Art.34.-La Asamblea Diocesana deberá prepararse "a través de Asambleas en las Parroquias, en los Decanatos y Vicarias y en otros Sectores de la Diócesis", a fin de "fomentar entre los miembros del Pueblo de Dios un ambiente de comunión, participación y corresponsabilidad" (3847), en relación con el Proyecto Pastoral Arquidiocesano, y para que la Asamblea sea de verdad representativa de la Comunidad Eclesial y de sus intereses.

 

Art.35.- La Comisión Organizadora orientará y animará por medios oportunos la realización de las Asambleas Preparatorias.

 

Art.36.-Será también necesario buscar formas diversas para interesar a toda la Comunidad Eclesial en la Asamblea, promoviendo un fuerte apoyo de oración y dando una información gradual y adaptada y una catequesis sencilla.

 

X - INICIO V CONCLUSIÓN DE LA ASAMBLEA

 

Art. 37.- La apertura de la Asamblea Diocesana estará marcada por un fuerte acento de fe y oración, por medio de una Celebración Litúrgica muy viva y participada, a fin de abrir la mente y el corazón al Señor y dejarse guiar por el Espíritu de Dios.

 

Art. 38.- Del mismo modo culminará también este acontecimiento de salvación, con una Asamblea Litúrgica, como expresión de compromiso con Jesús y entre todos los Agentes de Pastoral, para asumir con renovado espíritu misionero la tarea de la Nueva Evangelización y la construcción del Reino de Dios en esta Ciudad de México.

 

XI- PROYECCIÓN DE LA ASAMBLEA

 

Art 39.- Los resultados y conclusiones de la Asamblea, y sobre todo las determinaciones y orientaciones del Sr. Arzobispo, serán comunicados los Agentes de Pastoral y estudiados y asimilados en Asamblea de Vicaría, Decanato y Parroquia, para una eficaz aplicación en los distintos campos pastorales.

 

Art. 40.-  Los primeros responsables de esta comunicación y difusión son los mismos miembros participantes en la Asamblea Diocesana.

 

Art.41.- También, de manera pertinente, se hará partícipe de los resultados más significativos de la Asamblea a la Comunidad civil, valiéndonos de los medios de comunicación social.

 

Art. 42.- Las conclusiones de la Asamblea serán tema prioritario del Equipo Episcopal, el cual le dará el necesario seguimiento por medio de una conveniente animación y de una evaluación oportuna. Dígase lo mismo de las demás instancias eclesiales de la Arquidiócesis.

 

Art. 43.- La Vicaría de Pastoral deberá promover, en forma especial, el conocimiento, la implementación, la animación y la evaluación sistemática de las conclusiones, para una recta y eficaz aplicación en los distintos ambientes de la arquidiócesis.

 

XII - VIGENCIA DE LOS ESTATUTOS

 

Art. 44.- Estos ESTATUTOS tendrán una vigencia de cinco años, al cabo de los cuales, serán sometidos a una revisión completa en la Asamblea Diocesana ya una nueva aprobación global del señor Arzobispo, quien podrá introducir las modificaciones que considere necesarias para el bien pastoral de la Diócesis.

 

México, D.F., a 20 de Noviembre de 1995.

 

 

 

 

CONVOCATORIA

 

 

 

 

 

 

 

 

MATERIAL DE REFLEXIÓN PARA PREPARAR LA

II ASAMBLEA DIOCESANA DE MÉXICO

 

El presente material se ofrece a toda la comunidad arquidiocesana como apoyo a la preparación de la próxima Asamblea Diocesana que se efectuará del 12 al 14 de febrero. Su orientación es catequética, pues no sólo intenta informar sobre este acontecimiento, sino además, formar conciencia de participación en el agente de pastoral, para que a su nivel colabore en la eficacia del encuentro eclesial antes mencionado.

 

Los temas que se proponen mantienen una secuencia que permitirá estudiarse en grupo en cuatro sesiones; sin embargo, cabe la posibilidad de readaptarse de acuerdo a las necesidades que tengan en la comunidad.

 

TEMA I
¿QUÉ ES UNA ASAMBLEA DIOCESANA?
 
UNA ASAMBLEA EN GENERAL

 

La asamblea es una reunión general de todos los miembros que constituyen un determinado núcleo social (en este caso religioso) y tiene carácter consultivo y determinativo.

 

En cuanto a los asistentes es de desear que estén presentes todos los que constituyen el ente social: esto es posible en asociaciones que tienen pocos miembros. Pero en los casos en que los miembros son muy numerosos o no hay exactitud en saberlo (¿cuántos católicos existen en nuestra Ciudad de México?) se saben constituir representantes que aporten el pensamiento y sentimiento de los distintos sectores en los que se puede dividir el grupo social. En esto hay que estar atentos a que la representación sea lo más real posible en canto a extensiones y en cuanto al conocimiento de los intereses de los representados.

 

¿Cuántos deben asistir? Debe haber un equilibrio entre el mayor número de miembros que logren representar a la inmensa mayoría y el número adecuado que pueda garantizar una dinámica de estudio, diálogo, propuestas y votaciones.

 

UNA ASAMBLEA DENTRO DE LA IGLESIA

 

Seguramente habrá quienes se pregunten: si la Iglesia es jerárquica por naturaleza, ¿por qué convoca a una asamblea? Ciertamente, una asamblea da la idea de participación democrática, por eso debemos explicar cómo funciona una asamblea dentro de la organización de la Iglesia.

 

Recurriendo al origen de la Iglesia desde la Biblia, la Tradición y el Magisterio, descubrimos que Cristo es quien constituyó a la Iglesia como comunidad de hermanos en la fe por el bautismo, que adoran al mismo Padre dios y tiene una misión común; prolonga la misión de Jesucristo, a saber instaurar el Reino de Dios en el mundo para salvación de los hombres.

 

Esta comunidad de fe fue creada con una organización básica y bien definida: el fundamento son los doce Apóstoles, hombres tomados de entre los hombres que Cristo mismo llamó, formó y envió. A ellos les dio la autoridad (a la cabeza Pedro) para testificar la autenticidad del mensaje del Evangelio y para prolongar la misión de Cristo por medio de la predicación de la Palabra de Dios, la celebración de los Misterios Sagrados y la organización de la comunidad cristiana.

 

A lo largo de la historia hemos visto que la práctica de esta organización jerárquica no ha significado la ruptura entre los que constituye la cabeza y la base, aunque no se niega que hubo épocas en las que acentuó de tal manera esta diferencia que la práctica nos reportaba una separación de los clérigos con los fieles.

 

En los tiempos actuales, sin perder la organización jerárquica, se ha buscado superar la visión piramidal y se ha creado una visión de círculos concéntricos en donde se distingue, por una parte, la función de la “autoridad” eclesiástica (entendiendo por autoridad el servicio, en el sentido evangélico) y la función de los fieles laicos en la misión común de la Iglesia.

 

¿PARA QUÉ ES LA ASAMBLEA DIOCESANA?

 

Nuestro Arzobispo nos ha convocado a una asamblea diocesana no para democratizar la Iglesia, sino para abrir espacios a la corresponsabilidad a todos los que constituimos la Iglesia Particular de la Ciudad en México-Tenochtitlán y, para que le ayudemos a ejercer su autoridad, es decir, su ministerio de servicio a todo este Pueblo de Dios, expresando mejor la comunión que debe existir en la Iglesia.

 

TEMA 2
SI HAY UN SÍNODO,
¿PARA QUÉ HACER UNA ASAMBLEA DIOCESANA?

 

EL II SÍNODO DIOCESANO

 

La Iglesia como comunidad humana de fe necesita de los recursos humanos para crecer y desarrollarse. Si la Iglesia quiere ser fiel a su misión debe aprender a vivir y trabajar en comunidad: Dios convoca con su Palabra a los fieles; los forma como comunidad; los envía como comunidad y los salva como comunidad. La fe cristiana, a la vez que es personal, es profundamente comunitaria. Por eso debe aprender a usar los medios que colaboren en su vida comunitaria.

 

Desde el origen de la Iglesia los Apóstoles convocaron a un Concilio en Jerusalén para resolver ciertos problemas que no les permitían seguir adelante en la evangelización. Y así, a lo largo de toda la historia de la Iglesia descubrimos que se han continuado las reuniones a diversos niveles, ya que la Iglesia necesita revisar continuamente su propia misión, de acuerdo a su naturaleza.

 

Sabemos que un Sínodo Diocesano es una reunión de oración, estudio, discernimiento y decisiones que convoca el obispo a todos los miembros de la Iglesia Arquidiocesana, para evaluar de manera profunda el caminar de la Iglesia Particular a él encomendada.

 

Valdría la pena recordar el proceso general del Sínodo (“Evangelización de las Culturas en la Ciudad de México” 1-25).

 

El tema central del Sínodo era la inculturación del Evangelio en la realidad actual de la cultura y las culturas del Distrito Federal, en el espíritu de la Nueva Evangelización: nueva en su ímpetu, nueva en su método, nueva en sus expresiones.

 

Recordemos que el Sínodo se interesó en poder detectar los destinatarios prioritarios de la nueva evangelización; los agentes de la nueva evangelización; los medios de la nueva evangelización y la organización pastoral parea la nueva evangelización.

 

El Sínodo tiene como meta no sólo el análisis de la situación actual del trabajo evangelizador, sino que debe llegar a establecer normas, por eso se proclamó un decreto que tiene fuerza jurídica, en donde el obispo, después de haber recibido los resultados de estudio y consulta, decreta o manda que se establezca la manera como debe regirse la actividad evangelizadora en su diócesis.

 

SI YA ESTÁ EL SÍNODO, ¿PARA QUÉ UNA ASAMBLEA?

 

Los resultados del Sínodo han quedado claros y bien establecidos, pero, ¿se están llevando a cabo en la práctica de tal manera que unifiquen criterios, transformen las comunidades y hagan más efectiva la labor pastoral? Eso no se sabe con exactitud. Es por eso que se ha convocado a una asamblea en la que se pueda responder a las preguntas anteriores.

 

La asamblea surgió espontáneamente como una necesidad dentro del Sínodo y el entonces Arzobispo Cardenal Ernesto Corripio Ahumada la retomó como una “feliz iniciativa”. Pues se corría el riesgo de que todo el trabajo del Sínodo se quedara en papel.

 

Por eso la finalidad de la Asamblea es:

 

Poner en práctica los acuerdos sinodales manteniendo su espíritu.

 

Evaluar los procesos comunitarios de evangelización.

 

Aportar experiencias e ideas a toda la comunidad arquidiocesana y especialmente al Señor Arzobispo.

 

Corresponsabilizarse en la misión de la Nueva Evangelización.

Trabar problemas urgentes a resolver.

 

La efectividad de la Asamblea depende de todos, de los laicos que tomen conciencia de su participación y se organicen para hacer oír su voz y expresar su experiencia y sugerencias; de los presbíteros y diáconos que tomen opciones para llevar adelante este trabajo eclesial, ayudando a formar y organizar al pueblo de Dios; a las distintas comunidades religiosas y laicales arquidiocesanas que se una, desde sus carismas y metas a un esfuerzo común para no disgregar fuerzas.

 

La Asamblea Diocesana es importante y necesaria para la vida de la Iglesia. No será posible llevar a cabo dicha reunión si se sigue dando ausentismos por parte de quienes debemos participar y, eso nos corresponde a todos. Es un deber de conciencia el poder aportar la experiencia propia y hacerla llegar hasta esa asamblea.

 

TEMA 3
¿DE QUÉ TRATÓ LA I ASAMBLEA DIOCESANA?

 

¿CÓMO ESTUVO LA PRIMERA ASAMBLEA DIOCESANA?

 

La Primera Asamblea Diocesana se llevó a cabo del 4 al 6 de Julio de 1994, de las 09:00 a las 19:00 horas, en el Seminario Conciliar de México (Casa Huipulco). Participaron 280 personas. “Fue una reunión eminentemente eclesial enmarcada en un ambiente armónico de espiritualidad, trabajo y convivencia, que propició, durante tres días, cálidas relaciones fraternas entre clero, religiosos y laicos y, una reflexión seria que nos permitió palpar la realidad diocesana más allá de las fronteras parroquiales” (Guía para la Proyección de la I Asamblea Diocesana, p. 9).

 

¿QUÉ SE TRATÓ EN ESA ASAMBLEA?

 

En aquella asamblea se revisó y evaluó el avance del Programa Inicial Arquidiocesano (PIA) y se vieron los siguientes temas:

 

a) El trabajo de sectorización. Experiencias y evaluación.

 

b) La pastoral Ambiental o diferenciadas.

 

Posteriormente se publicó un folleto que ofrece la visión global de la asamblea y reúne las propuestas para dar impulso tanto al trabajo de sectorización como al de la pastoral ambiental o diferenciada. Fue un instrumento que ayudaba a orientar e impulsar las actividades parroquiales.

 

¿QUÉ REPERCUSIÓN TUVO ESTA PRIMERA ASAMBLEA?

 

Hace unas semanas la Vicaría de Pastoral se dio a la tarea de hacer unas encuestas para evaluar la aplicación del PIA en las diversas comunidades parroquiales. Se te sugiere que pidas a tu párroco los resultados de la encuesta a nivel parroquial, de decanato y de zona para que lo estudies en grupo.

 

TEMA 4
¿DE QUÉ TRATARÁ LA II ASAMBLEA DIOCESANA?
 
¿QUÉ ESPERAMOS DE ESTA II ASAMBLEA DIOCESANA?

 

La experiencia debe enseñarnos a esperar lo posible y aprender de lo anterior. Primero se esperaría superar los errores cometidos en la anterior asamblea:

 

Se desearía que todos los que son cabeza de comunidad fueran los primeros interesados en la participación de la Asamblea.

 

Que se propiciara un tiempo de ambientación por medio de la oración litúrgica y popular.

 

Que se dé propaganda y comunicación a diversos niveles.

 

Que se tengan reuniones parroquiales, de decanato, de zona previos en donde se estudie, reflexione, ore y medite la importancia de la Asamblea. Se ofrezcan propuestas y se seleccionen las personas que consideren más idóneas para que sean las que representan a las distintas comunidades.

 

¿QUÉ TEMA TENDRÁ ESTA II ASAMBLEA DIOCESANA?

 

El Señor Arzobispo Norberto Rivera Carrera, después de conocer los trabajos realizados, tanto en el Sínodo como en la Asamblea pasada y partiendo de la realidad de nuestra Ciudad se ha preguntado: ¿Quién evangelizará a esta Ciudad de México hacia el año 2000? Y la respuesta ha sido: ¡Los laicos!

 

Es por eso que el tema de esta segunda asamblea será: “La Formación de los Agentes Específicos de la Pastoral”. Es un punto que debemos plantearlo ante la comunidad parroquial correspondiente: ¿Estamos haciendo algo concreto sobre la formación de agentes de pastoral?, ¿es suficiente?, estamos colaborando con nuestras parroquias vecinas?, ¿ocupamos todos los medios que esta gran Arquidiócesis nos pone como posibilidades? …

 

Preparar la siguiete Asamblea es un paso a la preparación del Año Jubilar del 2000.