ASAMBLEAS

 

I ASAMBLEA DIOCESANA

CAMINEMOS JUNTOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POSTASAMBLEA

 

 

CRÓNICA DE LA I ASAMBLEA DIOCESANA

 

 

1.- La institución de una ASAMBLEA DIOCESANA, como un medio para revisar y dinamizar la marcha de la Pastoral de la Diócesis, desde la realización de las Asambleas Sinodales, ha sido un proyecto que nos llena de fundadas esperanzas para una renovada evangelización en nuestra Ciudad. Yo mismo, con mi autoridad pastoral asumí esta idea en el Edicto de Clausura y la expuse, después, en el Decreto General como un ordenamiento a realizarse.

 

Así introduce la convocatoria el Señor Cardenal Arzobispo Primado de México, Ernesto Corripio Ahumada, enviada a los miembros de esta I Asamblea Diocesana, participantes por Oficio, por Elección y por Designación, en total 284 entre Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Laicos.

 

Y continúa el Señor Arzobispo describiendo la labor que la Vicaría Episcopal de Pastoral, por encargo mío, ha venido trabajando en la realización de la Primera Asamblea Diocesana. Y señala la fecha, anteriormente programada, de celebración, los días 4, 5 y 6 de julio del presente año, en el Seminario Conciliar de México, Casa Huipulco, en jornada completa de las 9:00 a las 19:00 hrs. El criterio de selección para participar en la Asamblea lo deja claro el Señor Arzobispo: teniendo en cuenta su actuación en la vida pastoral de la Arquidiócesis. Y, más adelante, señala que la presencia de estos convocados será un gran servicio para la obra evangelizadora en esta Arquidiócesis de México, y agradece la generosidad al dar el tiempo y capacidades para bien de todos.

 

2.- Muchos de los convocados participaron en la realización del II Sínodo Diocesano, del cual surge la Asamblea Diocesana, pero otros no, y ha sido necesario tener reuniones previas con ellos para que su participación fuera más fructífera.

 

Y así, el Señor Arzobispo concluye la convocatoria con estas palabras: Que Jesús Buen Pastor, y Nuestra Señora de Guadalupe, Estrella de la Evangelización bendiga todos nuestros trabajos por la construcción del Reino de Dios.

 

3.- Fuimos llegando a la Casa Huipulco del Seminario Conciliar de México: saludos de un reencuentro y saludos de primera vista. Las caras estaban alegres, ansiosas de la novedad para unos y el repasar, evaluar y dinamizar lo que las Asambleas Sinodales propusieron y el Señor Arzobispo nos recalcó en el Decreto General.

 

4.- Instalados en el Aula Sinodal Mons. Jorge Martínez Martínez —¡cuántos recuerdos a lo largo de cuatro años en que Don Jorge generosamente entregó todos sus esfuerzos!—, el Señor Arzobispo preside la Oración de la mañana.

 

Mons. Francisco Antonio Macedo Tenllado, Secretario Canciller del Arzobispado de México, lee el Decreto de Constitución de la Asamblea Diocesana. El Señor Arzobispo señala, en este Decreto, que nuestra Arquidiócesis ha vivido a lo largo de todo el proceso sinodal una profunda experiencia de Iglesia... El Sínodo, presidido por mí como Pastor de la Diócesis, ha sido el medio más solemne y formal de abrir los cauces de la participación diocesana, para trazar juntos los caminos del seguimiento de Jesús, y para dar respuesta a las necesidades pastorales del Pueblo de Dios (Edicto, n. 24)... La Iglesia que peregrina como sacramento de salvación de Jesús en la Historia... debe por tanto, responder a las situaciones cambiantes en la vida del hombre y en el mundo... Esta conciencia motivó a los participantes en la IV Asamblea Sinodal —agosto 1992— para proponer, al tratar de las estructuras de la Nueva Evangelización, la creación de una ASAMBLEA DIOCESANA que de alguna manera prolongara y actualizara ese ambiente del Sínodo Diocesano.

 

En congruencia con este espíritu y finalidad pastoral, he querido dejar claramente asentado, tanto en el Edicto de Clausura del Sínodo (n. 68), como en el Decreto General del mismo (n. 351), que esa feliz iniciativa debe convertirse en una realidad, creando esta nueva estructura pastoral en la Arquidiócesis: LA ASAMBLEA DIOCESANA.

 

Por tanto, para llevar a efecto esta importante iniciativa sinodal: CON MI AUTORIDAD PASTORAL CONSTITUYO, POR EL PRESENTE DECRETO, LA "ASAMBLEA DIOCESANA" que deberá estructurarse y funcionar según el espíritu y propósitos expresados en los diversos documentos sinodales.

 

Curia del Arzobispado de México, el día cuatro de julio de mil novecientos noventa y cuatro.

 

5.- A partir de la promulgación del Decreto General del II Sínodo de la Arquidiócesis de México, recibimos el llamado a unirnos en el Nuevo y vigoroso Proyecto Misionero de la Evangelización en la Ciudad de México. A distancia de siete meses de esta Promulgación, nuestro Pastor nos ha convocado a la Primera Asamblea Diocesana. Es momento de seguir escuchando la voz de quienes representan a nuestros agentes de evangelización. Pulsando asi el sentir de esta comunidad arquidiocesana, expresaremos cuál ha sido la respuesta a nuestra misión de anunciar el Evangelio a los pobres y alejados, a las familias y a los jóvenes.

 

6.- La convocación de la presente Asamblea, por parte de quien es el Pastor de esta comunidad Diocesana, es una nueva llamada del Señor a nosotros sus discípulos en esta inmensa Arquidiócesis, para renovar nuestro empeño evangelizador ya actualizado con ocasión del II Sínodo recientemente realizado, expresa el Vicario Episcopal de Pastoral, Pbro. Alberto Márquez Aquino, al hacer la presentación general de la Asamblea Diocesana 1994, que es una manifestación de eclesialidad para revisar nuestros trabajos, discernir el caminar evangelizador de la Arquidiócesis y vivenciar la fraternidad como discípulos y apóstoles del Señor Jesús.

 

Al vivir la experiencia de una primera Asamblea estaremos en grado de reflexionar más sobre la naturaleza, sentido e incluso normatividad de la Asamblea misma que, al ser una intuición evangélica nacida en los días de relfexión sinodal retomada con sensibilidad pastoral por el Señor Cardenal, necesitaba de una consideración más amplia, aunque seguramente todavía preliminar.

 

El P. Márquez agradece la presencia de todos que tiene un significado de vitalidad eclesial, disponibilidad y compromiso. De manera especial agradece al Señor Cardenal la confianza depositada en todos nosotros y ratifica el espíritu de colaboración sincera y decidida.

 

Señala, enseguida, que esta Asamblea está íntimamente relacionada con el proceso sinodal y, más específicamente, con el Programa Inicial Arquidiocesano que el Señor Cardenal presentó a la comunidad arquidiocesana en noviembre de 1993 y, que tiene como motivación el abrir un cauce operativo a la riqueza indiscutible del Decreto General, cuyo acento es eminentemente pastoral, sin olvidar la ingente tarea de la normatividad que ha de desprenderse también del Decreto y que ya está en marcha.

 

Hace referencia a los tres Programas Específicos o particulares pero que no deben rigidizar la programación independientemente de la realidad de los procesos de cambio que supone toda iniciativa innovadora como lo es la Nueva Evangelización: lo importante es que al ser impulso concreto nos hace avanzar en un proceso real de historia de la salvación, en donde las metas previstas se convierten en ideales que se van alcanzando gradualmente y no automáticamente.

 

Es cierto que el proceso impulsado por el Programa Inicial está todavía en sus comienzos y, al asentar esta verdad no se pretende invalidar su vigencia, ni suponer que estuvo mal orientado ni que no ha sido asumido por la comunidad diocesana. Más bien creemos que este hecho nos ubica en la realidad de un proceso y es fundamental ser fieles a él. Por tanto, en esta Asamblea se realizará una evaluación que quiere, con realismo, retomar el Programa en su conjunto y los Programas Específicos en particular, desde donde en verdad se encuentran, a partir del proceso que se ha generado. Se destaca la importancia de este punto de partida, ya que al comprender que el Programa no es esencialmente una idea, un propósito, ni menos un documento por formal que parezca. El programa es un caminar histórico, es vida real, es proceso de conversión y seguimiento: es del todo importante ser fieles a ese proceso.

 

Y se señala la etapa en la que realmente estamos situados con relación a las actividades prevsitas particularmente en el primero y segundo programas específicos: la SECTORIZACION. Por todo esto la evaluación de esta Asamblea se centra particularmente en este propósito que parecería ser sólo una cuestión organizativa de importancia relativa. Es la llave de entrada a los grandes temas de reflexión sinodal. Y a través de esta entrada nos acercaremos, tanto cuanto nuestra realidad pastoral nos lo pida, a algunas realizaciones más específicas de la Promoción Humana.

 

Enseguida presenta los objetivos de esta Asamblea: evaluar el avance, orientar los pasos siguientes del proceso pastoral, hacer aportaciones para echar a andar el Programa Específico III, y revisar y enriquecer el proyecto de Estatuto de la Asamblea Diocesana.

 

El método de trabajo no será magisterial ni expositivo. Por ser un espacio de diálogo, búsqueda y discernimiento será principalmente un momento de análisis y discusión en grupo y, en Asamblea. La motivación es el mismo espíritu que nos reúne: el de eclesialidad y sentido de diálogo.

 

Así que la oración —que ocupa en nuestras vidas un lugar central por su significado y trascendencia—, si bien será breve en atención al conjunto de asuntos, es el clima que nos mantendrá en el espíritu de discernimiento y búsqueda evangélicas.

 

Y el Vicario Episcopal de Pastoral concluye:

 

  • Me permito exhortar a todos a que adoptemos la actitud de quien se siente llamado por el Señor a seguirlo en el camino de la misión.
  • Las familias, los alejados del influjo del Evangelio, los pobres y los jóvenes de nuestra gran Ciudad son la llamada de Dios que nos ha reunido aquí: no los defraudemos.
  • Los laicos, su formación, su misión evangélica secular, nos siguen interpelando a todos como un gran desafío en el México que estamos viviendo.
  • La integralidad de los medios de la evangelización y la prioridad que hemos de dar entre ellos a la promoción humana nos siguen desafiando: no seamos insensibles a este llamado del Señor.
  • En el actual caminar de la Arquidiócesis, la Sectorización se descubre como un instrumento de trabajo y organización pastoral muy importante para poder enfrentar todos estos cometidos: debemos seguir impulsándola, no desmayemos en este esfuerzo.
  • Que María de Guadalupe, guía y maestra de nuestro peregrinar en el seguimiento de las huellas de Jesús, nos ayude en los trabajos de esta Asamblea. Que San José, el hombre prudente y fiel a su papel en la historia de la salvación, nos inspire la prudencia y docilidad necesarias al Espíritu.

 

7.- El ambiente estaba creado. El Señor Arzobispo elevó la oración al Señor, Dios Nuestro, que con cada una de las Iglesias dispersas en el mundo, poner de manifiesto que la Iglesia Universal es Una, Santa, Católica y Apostólica, haz que tu familia, unida en torno a su Pastor, crezca por la predicación del Evangelio y por la Eucaristía, en la unidad del Espíritu Santo, para que manifiestes dignamente la universalidad de tu Pueblo y sea signo e instrumento en el mundo de la presencia de Cristo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. En el Aula Sinodal resuena un Amén en la voz de los casi trescientos miembros de esta primera Asamblea Diocesana.

 

El Espíritu Santo anime con su rocío benéfico las actividades de estos días, de modo que sigamos cooperando en la construcción del Reino de Dios en nuestra Arquidiócesis.

 

Y el Diácono Permanente, Manuel Díaz, nos da la despedida: Con la alegría de estar reunidos y la esperanza de que esta misteriosa semilla del Evangelio manifieste sus frutos, iniciemos nuestros trabajos bajo la protección maternal de María de Guadalupe. Y terminamos con el canto de Santa María del Camino: Ven con nosotros al caminar...

 

8.- Después de un receso vamos a trabajar por grupos. Luego viene la comida-convivencia, para regresar al trabajo por grupos y, a las cinco de la tarde, el Plenario, donde los Secretarios de Grupo exponen sus conclusiones.

 

9.- Terminamos: Así como la Iglesia primitiva ante un desafío en las tareas pastorales se reúne para orar y discernir cómo organizar la tarea misionera que le encomendó el Señor Jesús, para esto también nosotros nos hemos reunido en esta Asamblea. Invocamos al Espíritu Santo...ven, ven... Y si nuestras comunidades son extensas, muchas son también las posibilidades de invitar y formar nuevos agentes de Evangelización. La lectura de los Hechos de los Apóstoles (6, 1-6): al multiplicarse los discípulos... Una breve meditación personal. Vayamos a continuar los trabajos a los que nos ha convocado el Pastor de nuestra Iglesia diocesana. Y la respuesta: en el nombre del Señor Jesús. Y terminamos la jornada alabando a Dios por la misión que encomendó a la Santísima Virgen María: y terminamos la jornada con el rezo del Ángelus.

 

 

 

 

GUÍA PARA LA PROYECCIÓN

DE LA I ASAMBLEA DIOCESANA

 

 

PRESENTACIÓN

 

Esta Guía trata de ser un instrumento y, al mismo tiempo, una motivación para que quienes tenemos una responsabilidad pastoral en la Arquidiócesis, proyectemos en nuestros ambientes apostólicos los resultados y, sobre todo, el espíritu de la I Asamblea Diocesana.

 

Para este propósito es muy importante distinguir lo que implica desencadenar o impulsar un proceso pastoral y lo que es la sola información acerca del mismo. Esta es siempre necesaria; pero nuestra meta debe ser provocar y acompañar los procesos que encarnen la Nueva Evangelización suscitada en esta Iglesia Particular, por el reciente Sínodo Diocesano.

 

La presente Guía lleva un conjunto de sugerencias que deben ser adaptadas y aplicadas según las circunstancias concretas de la propia comunidad pastoral; en algunos casos podrán hacerse a un lado ciertos elementos, en otros, habrá que buscar algunos nuevos. Se trata solamente, como se ha dicho, de ofrecer una ayuda a los responsables de los diversos niveles o ámbitos pastorales, para el aprovechamiento o aplicación de los frutos de la I Asamblea Diocesana.

 

México, D. F., Julio de 1994.

Vicaría Episcopal de Pastoral

 

 

OBJETIVOS

 

Que los agentes de pastoral de los diversos niveles en la Arquidiócesis:

 

  1. Reciban una adecuada información del contenido y desarrollo de la I Asamblea Diocesana, y
  2. hagan suyos los resultados de la misma,
  3. para que con esta luz, y partiendo de su propia situación, den un nuevo impulso al Programa Inicial Arquidiocesano (PÍA), fijándose metas concretas de acuerdo a sus necesidades y posibilidades reales.

 

ESQUEMA DE DESARROLLO

 

I     IDEA FUNDAMENTAL SOBRE LA "ASAMBLEA DIOCESANA"

II    INFORMACIÓN SUCINTA ACERCA DE LA I ASAMBLEA DIOCESANA

III   COMUNICACIÓN DE RESULTADOS:

 

Visión global del desarrollo del Programa Inicial Arquidiocesano.

Aportaciones para el avance del Proceso de Sectorización.

Aportaciones para dinamizar el proceso de la Pastoral Ambiental.

 

IV PISTAS PARA ORGANIZAR LAS REUNIONES DE PROYECCIÓN DE LA ASAMBLEA DIOCESANA EN LOS DISTINTOS NIVELES.

 

 

I. IDEA FUNDAMENTAL SOBRE LA "ASAMBLEA DIOCESANA"

 

1. Antecedentes

 

1) La ASAMBLEA DIOCESANA fue pedida con fuerza en la IV Semana del II Sínodo —Agosto de 1992—, como un importante medio para prolongar y actualizar la grande ex­periencia sinodal de comunión y corresponsabilidad en el discernimiento eclesial de los caminos para la Nueva Evangelización de nuestra Ciudad, a fin de dar, por este medio, un fuerte apoyo y un oportuno seguimiento al Nuevo Proyecto Pastoral Arquidiocesano (Cfr. DC, IV Sem., nn, 118-124).

 

2) El Sr. Cardenal recogió este deseo en el Edicto de Clausura -n. 68- como una "feliz iniciativa" del Sínodo para el ejercicio eficaz de la corresponsabilidad pastoral en la Arquidiócesis, y lo asumió con su autoridad en el Decreto General del Sínodo -n. 351- disponiendo la creación y funcionamiento de esta nueva instancia eclesial, según el espíritu y las orientaciones de los Documentos Sinodales,

 

2. Elementos que describen la Asamblea Diocesana

 

1) Es una singular reunión o espacio eclesial (Ver DC, IV Sem., n. 68 y DG n. 351)

 

  1. de agentes representativos de los diversos niveles y sectores de la Iglesia Arquidiocesana;
  2. convocada y presidida por el Sr. Arzobispo;
  3. como una especial instancia consultiva del mismo Pastor de la Diócesis,
  4. y como un medio privilegiado de ejercicio de la corresponsabilidad pastoral.

 

2) Para:

 

  1. "revisar y estimular la marcha de la Pastoral de la Diócesis"(DG, n. 351);
  2. "ayudar a los procesos generados por el Sínodo"(DC, IV Sem., n. 118)
  3. "pulsar-revisar, evaluar, discernir- si nuestro proyecto evangelizador está respondiendo a los retos de la cambiante realidad diocesana"(DC, ib.);
  4. "favorecer una pastoral de conjunto, animada por el espíritu de comunión y participación, corresponsabilidad y servicio" (DC, ib.).

 

3. Lugar de la Asamblea Diocesana en la Estructura Pastoral de la Arquidiócesis

 

  1. La Asamblea Diocesana "no sustituirá, sino vitalizará tanto al Senado Presbiteral como a otras estructuras de pastoral" (Edicto, n. 68).
  2. "La Asamblea será la oportunidad de recibir la riqueza de los diversos sectores de la vida diocesana"(Ib.).
  3. Tendrá una importante función complementaria de consulta general, más directa y participativa, por la amplia representación de toda la Comunidad Eclesial.
  4. Significará un apoyo nuevo y cualificado para una más acertada dirección de la Pastoral, sobre todo para la "pastoral de conjunto" en el nivel diocesano y, por consiguiente, para los diversos organismos y agentes responsables de la misma.
  5. Los participantes convocados en razón de su trabajo pastoral específico en los varios ámbitos de la Arquidiócesis, no actuarán en la Asamblea en su carácter e interés individual, de personas, grupos o sectores, sino en función de los intereses pastorales de toda la Diócesis, con su objetivo o proyecto fundamental común, que debe orientar, dinamizar y dar unidad a los diversos proyectos particulares.
  6. La convocación será por períodos amplios: una o dos veces al año.

 

II. INFORMACIÓN ACERCA DE LA I ASAMBLEA DIOCESANA

 

  1. En el Seminario Conciliar de México, casa Huipulco, los días 4, 5 y 6 de Julio de 1994, de las 9 a las 19 Hrs., convocada y presidida por el Emmo. Sr. Cardenal Arzobispo Ernesto Corripio Ahumada, se celebró la I Asamblea Diocesana.
  2. Los participantes en la Asamblea fueron 280 personas: 4 Sres. Obispos, 120 Presbíteros (Vicarios Episcopales Territoriales y Sectoriales; Canónigos de la Catedral y de la Basílica; Senadores, Rector y Vicerrectores del Seminario; Decanos); 2 Diáconos Permanentes; 33 Superiores Mayores de Institutos Religiosos Masculinos y Femeninos; 121 Laicos, hombres, mujeres, adultos y jóvenes que representaban a los Decanatos, a los Organismos Laicales y a la Vicaría de Juventud.
  3. Fue una reunión eminentemente eclesial enmarcada en un ambiente armónico de espiritualidad, trabajo y convivencia, que propició, durante estos tres días, cálidas relaciones fraternas entre clero, religiosos y laicos, y una reflexión seria que nos permitió palpar la realidad diocesana más allá de las fronteras parroquiales.
  4. Los Objetivos de esta Asamblea fueron:
    1) Revisar y evaluar el avance del Programa Inicial Arquidiocesano (PÍA) en el ámbito de los Decanatos; especialmente lo que se refiere a los Programas Específicos I y II, y, dentro de ellos, a la Sectorización.
    2) Orientar los pasos siguientes del proceso pastoral en base a la Evaluación y al Objetivo del PÍA,
    3) Hacer aportaciones para echar a andar el Programa Especifico III, sobre la Pastoral Ambiental.
    4) Revisar el proyecto de Estatuto de la misma Asamblea.

  5. A lo largo del trabajo de las dos primeras jornadas, con humilde objetividad pudimos comprobar que apenas estamos dando los primeros pasos en el desarrollo del Programa Inicial Arquidiocesano. Sin embargo, fue alentador palpar el nuevo impulso que la Asamblea dio al proceso pastoral de la Diócesis, como aparece en los apartados siguientes.
  6. Para iniciar el primer día, después de las inscripciones, se tuvo la Celebración Litúrgica y la Entronización solemne de la Biblia. En seguida se dio lectura al Decreto por el cual la Asamblea Diocesana quedó constituida como organismo estable...

    Después comenzaron los trabajos. En la presentación general de los objetivos y en la introducción de la dinámica de grupos, se recalcó que se trataba de una evaluación para detectar la situación pastoral del momento y proponer los nuevos pasos que impulsarían la Nueva Evangelización en la Ciudad de México.

    La reflexión y el diálogo se llevó a cabo en 30 grupos eclesiales y en reuniones de Decanto; el tema central fue la "Sectorización".

    Los principales resultados de la evaluación así como las pistas que surgieron de este día de trabajo, se describen en otro apartado de nuestra guía.

  7. El segundo día estuvo destinado fundamentalmente al Programa Específico III, "la Pastoral Ambiental o Diferenciada". Para suscitar la reflexión de los participantes se inició el tema con una "mesa redonda", en la que se expusieron las experiencias de tres sectores de la pastoral juvenil diferenciada: obreros, universitarios y jóvenes en situaciones críticas.

    Después de la exposición, según la guía de trabajo de la jornada, los participantes se distribuyeron en "grupos de interés". Se abordó el tema de las familias y de los jóvenes bajo muy diversas consideraciones, de acuerdo a muy variados ambientes. También aparecieron en la reflexión grupos culturales marcadamente necesitados de evangelización como: los medios de comunicación social, las escuelas, los hospitales, las mayordomías, lo militares, los reclusorios y otros.

    Se terminó el estudio sobre la pastoral diferenciada con una iluminación encaminada a ubicarla en relación con la sectorización territorial, así como también a resaltar su importancia.

    Los numerosos grupos en que se distribuyó la Asamblea reflejaron la gama amplia de culturas que en la ciudad de México tienen urgente necesidad de evangelización.

  8. En el tercer día se presentó el Proyecto de Estatuto de la Asamblea Diocesana para que, nuevamente, en grupos, se hicieran observaciones y sugerencias respecto al contenido del mismo.

    Al final de la mañana se tuvo la Concelebración presidida por el Sr. Cardenal; en la homilía nos invitó a asumir, con la mayor entereza, los retos de la Nueva Evangelización.

    Un "plenario" recogió las sugerencias al Proyecto de Estatuto y otras inquietudes respecto a diversos tópicos pastorales.

    Algunas propuestas de conclusión, la evaluación final y las palabras del Sr. Cardenal con las que agradeció el interés y la participación de todos los presentes, cerraron los trabajos de esta I Asamblea Diocesana.

 

III. COMUNICACIÓN DE RESULTADOS

 

1. Visión Global de la realidad pastoral en cuanto al desarrollo del "Programa Inicial Arquidiocesano".

 

Síntesis tomada del intercambio de experiencias de Parroquias y Decanatos en los 30 grupos eclesiales y de las evaluaciones escritas entregadas a la Secretaría.

 

1) El Programa Específico I sobre la "Sectorización" ha canalizado el mayor esfuerzo pastoral      de los últimos seis meses.

 

Balance general: El proceso ha sido lento y muy variado en los diversos Decanatos y Parroquias. Se ha presentado una gama de situaciones reales desde lo más negativo a lo más positivo:

 

a) Numerosas parroquias no han sectorizado, porque:

 

  • algunos párrocos —pocos— definitivamente no quieren;
  • otros sí ven la conveniencia pero no saben cómo empezar; o no ven claro el sentido y los objetivos pastorales de la Sectorización; o no tienen los elementos para iniciar procesos evangelizadores en cada sector; especialmente la carencia de laicos preparados.
  • falta capacidad y preparación en los agentes para trabajar en equipo,
  • además se han encontrado dificultades de diversa índole, ajenas a la voluntad del párroco y de los distintos agentes, que han obstaculizado o retardado la Sectorización.

b) Otros párrocos han iniciado la división de la parroquia en sectores; pero luego no saben qué hacer ni como seguir, por alguna de las razones anteriores. O sólo sectorizan en el mapa de su parroquia.

 

c) Unos más sí van encontrando un proceso de Sectorización, con diferentes modalidades y niveles de desarrollo.

 

  • Sectorizar por extensión territorial o por densidad de población (número de familias);
  • Sectorizar por núcleos o ambientes humanos bien definidos, en colonias o barrios más o menos pequeños; en multifamiliares o grupos de vecindades; grupos culturalmente identificados etc.
  • Sectorizar primero en el mapa y luego ir haciendo el "Visiteo" de los sectores para conocer la realidad; o, primero conocer la realidad por el Visiteo y luego sectorizar.
  • En general, para el Visiteo colaboran laicos de los grupos parroquiales ya existentes, con una preparación sencilla y algunos instrumentos de apoyo.
  • Se van nombrando responsables de los sectores; pero algunos todavía sin un cometido claro o real.

 

d) En unos pocos Decanatos y Parroquias la Sectorización ya se venía trabajando de tiempo atrás, y puede decirse que es una realidad pastoral que va avanzando, aunque en diversos grados:

 

  • promoción y realización de actividades evangelizadoras habituales y sistemáticas en los sectores: servicios de promoción humana y comunitaria, de catequesis, de celebraciones; aprovechando sobre todo las fiestas, los acontecimientos o los eventos de religiosidad popular para la evangelización e inicio de procesos catecumenales;
  • establecimiento de "centros" de evangelización o reunión del pueblo en el sector;
  • promoción, formación y animación de agentes laicos del sector para un compromiso responsable en el proceso comunitario de evangelización;
  • formación progresiva de equipos o pequeñas comunidades de agentes laicos, como animadores o fermento cristiano en el mismo sector, con diversidad de servicios.
  • En algunas parroquias donde se ha dado la sectorización se presentan, sin embargo, situaciones de estancamiento por no encontrar los pasos a seguir, sobre todo en cuanto a los procesos catecumenales.

 

e) Sectorización de Decanato:

 

Unos cuantos Decanatos han iniciado una Sectorización en grupos de dos o tres parroquias afines, para un desarrollo más eficaz de proyectos pastorales comunes, de carácter supraparroquial.

 

2) El Programa Específico II sobre la "Promoción Humana" aún no ha tenido un impulso significativo.

 

Con todo:

 

a) en no pocos Decanatos se ha hecho un recuento y valoración de lo que ya se venía haciendo en diversas parroquias, sobre todo en la línea "asistencial", y un poco en el aspecto "promocional".

 

b) se ha avanzado también en la conciencia de la importancia testimonial de la Promoción Humana para la Evangelización.

 

c) se van haciendo, además, en algunos Decanatos, intentos de orientación y coordinación de las diversas experiencias parroquiales, según el espíritu del Sínodo, sin que se manifiesten aún resultados notables.

 

d) están iniciándose experiencias piloto, en algunas parroquias, promovidas y respaldadas por FAC-Caritas.

 

3) El Programa Específico III sobre "Pastoral Ambiental o Diferenciada" no se ha puesto en      marcha explícitamente en la generalidad de las Parroquias, Decanatos y Vicarías.

 

No obstante, a nivel arquidiocesano ya existen realizaciones importantes en el campo juvenil, familiar, social etc., que responden, en mayor o menor grado, al propósito pastoral básico del Sínodo: la Evangelización de las Culturas, particularmente en los campos prioritarios. Algunas de estas realizaciones han sido promovidas y están animadas por Vicarías Episcopales, Comunidades Religiosas y Organismos Diocesanos.

 

2. Aportaciones para hacer avanzar el proceso de Sectorización:

 

(Nota: en este apartado central de la "GUÍA", nos pareció conveniente ir intercalando oportunamente algunas breves reflexiones o citas de documentos sinodales, para la mejor comprensión y aplicación de las pistas señaladas por la Asamblea. En donde no indicamos siglas correspondientes, el sentido del texto está tomado de la evaluación presentada en la misma Asamblea).

 

1) Por qué sectorizar:

 

a) La importancia y conveniencia de la Sectorización se desprende de la conciencia de una Iglesia "Misionera", que "encarna y actualiza" en los diversos tiempos y lugares la misión de Jesús para los hombres en sus circunstancias históricas.

 

b) La Iglesia, desde los primeros siglos, ha tenido una preocupación por llegar a las personas y a los ambientes concretos, para llevarles la Buena Nueva de la Salvación. Dividir territorios o grupos de personas para lograr este objetivo no es nuevo. Tal vez, lo nuevo sea el vocablo que se usa hoy día para describir esta realidad, SECTORIZACIÓN, así como el método para llevarla a cabo.

 

2) Qué es sectorizar:

 

a) No es una simple estrategia organizativa o administrativa para facilitar el gobierno, sino que tiene un sentido y finalidad netamente pastoral.

 

b) Ni es, por tanto, un fin en sí misma, sino "un MEDIO de organización que se descubre como muy eficaz para lograr un conjunto de beneficios pastorales" (DG, n. 99).

 

c) Sí es: "la acción de dividir en partes el territorio y los ambientes para facilitar la evangelización...; para inculturar el Evangelio...; un instrumento para evangelizarla cultura".

 

d) "Un camino para acercarnos a la gente, conocer su realidad y sensibilizarnos a ella". Una forma de entrar en contacto con los alejados y "enganchar a los fríos". Por eso, "la Sectorización nos evangeliza, porque nos despierta a la conciencia misionera": es un llamado "misionero" para salir hacia los alejados y los pobres, las familias y los jóvenes, a fin de propiciar la inculturación del Evangelio, dentro de sus propios ambientes de vida, según lo pide el Sínodo (Cfr. DG. nn. 100-101).

 

  • La Nueva Evangelización de nuestras culturas será más eficaz, "si busca penetrar capilarmente los diversos ambientes y grupos, mediante una organización pastoral de "Comunidades Menores" que respondan a la opción prioritaria del Sínodo" (DC, IV Sem, n. 27, p. 244).
  • "En ¡a Nueva Evangelización será necesario que la Iglesia abra cauces y espacios en los diversos ambientes y grupos de familias, alejados, pobres y jóvenes, para que todos éstos, siguiendo un proceso de crecimiento en la fe, lleguen a constituirse en "Comunidades Menores" que sean encarnación de las primeras comunidades cristianas, (como fermento) en nuestra actual realidad social, económica, política y cultural" (DC, IV Sem. n. 34, p. 245).

 

e) Es un medio evangélico para sacar a la gente del anonimato, el individualismo y la despersonalización de nuestra Ciudad y, promover el espíritu comunitario.

 

3) Por eso:

 

a) "Nuestras parroquias deberán organizar su atención pastoral por sectores..." (DC, IV Sem, n. 36, p. 246).

 

b) Es necesario "impulsar la sectorización de las parroquias, previo conocimiento de la realidad, para favorecer el seguimiento de "Comunidades Menores", organizadas para el servicio y construcción del Reino de Dios"(DC, IV Sem. n. 36, p. 245).

 

c) "Los párrocos y los vicarios parroquiales, así como los sacerdotes encargados de templos, busquen la manera de salir al encuentro de los fieles, en actitud evangelizadora; designando lugares clave de reunión donde, en coordinación con equipos de laicos, se viva la fe, la esperanza y la expresión de la caridad en compromisos concretos de la vida cotidiana" (DC, IV Sem., n. 55, p. 250).

 

d) Es también: "un medio eficaz para planificar, desde las bases, en corresponsabilidad", descentralizando la vida y misión de la Iglesia y organizando vitalmente la participación efectiva de toda la Comunidad Eclesial.

En este momento es un imperativo pastoral el aprovechar estas pistas que se nos ofrecen para hacer avanzar el proceso de Sectorización.

 

e) La sectorización es la puerta o el medio para unir a todos: párroco, laicos, grupos parroquiales y movimientos en el espíritu misionero, en torno a una meta o un proyecto parroquial común, de salir a buscar a los alejados, a las familias, a los pobres y a los jóvenes, no para ganarlos a una causa particular sino para iniciar con ellos, allí en su ambiente, el Catecumenado o camino del Evangelio de Jesús.

 

f) La Sectorización debe favorecer la vida comunitaria y la interrelación de las familias a nivel de calle, de edificio y de barrio para promover los Centros Evangelizadores de Promoción Humano-Cristiana, desde las necesidades concretas del sector.

 

4) Cómo Sectorizar:

 

a) En este apartado la Asamblea aportó relativamente poco, por considerar que los "cómos' varían mucho, según el lugar y las situaciones pastorales y que, por tanto, el párroco o el rector tienen la responsabilidad de buscar creativamente, con la ayuda de agentes, sobre todo laicos, nuevos y más adecuados "comos" para el propio ambiente.

 

b) Sin embargo, las experiencias presenta­das y las aportaciones dadas en los apartados anteriores, acerca de lo que es y va implicando la Sectorización, contienen en sí un conjunto importante y variado de modos para realizar esta tarea pastoral. En este momento es urgente favorecer el diálogo y la colaboración para aprovechar estas pistas en el avance del proceso de Sectorización.

 

c) Los folletos ofrecidos por la Vicaría de Pastoral —Colección: La Iglesia en la Urbe— son un buen auxiliar para este propósito,

 

5) Responsables de la Sectorización.

 

La Asamblea puso un acento especial en que los diversos responsables son, en la mayor parte de los casos, los factores principales de la marcha, del estancamiento o del retroceso del proyecto pastoral del Sínodo y, en concreto, del PÍA, dentro del cual está la Sectorización.

 

a) Párroco o Encargado del Templo:

 

Pide la Asamblea que cambien su mentalidad, que se capaciten para esta Nueva Evangelización; sin ellos no puede caminar el proceso pastoral, pues si no existe voluntad efectiva de éstos ningún medio va a funcionar.

 

b) Los Agentes Laicos:

 

  • El párroco debe promover por todos los medios la vocación laical según la Pedagogía de Jesús. Hay laicos que no son valorados por el párroco y buscan ambientes ajenos a la parroquia para vivir su fe. El párroco que no valora a los laicos, como agentes de pastoral, no podrá valorar el Proyecto Misionero de la Nueva Evangelización ni la Sectorización. El debe convocar y formar a los laicos.
  • Han de detectarse los laicos comprometidos en las parroquias; no tiene sentido sectorizar si no hay laicos. Hay muchos que se han formado en las organizaciones laicales y pueden participar en todo el proceso. "La Nueva Evangelización y sus destinatarios prioritarios están reclamando una más comprometida participación de los agentes laicos. La pastoral diocesana no se verá renovada sin un nuevo florecimiento del laicado"(DG, n. 80). Por ello la importancia de dos aspectos fundamentales: "la convocación de los agentes laicos y su necesario proceso de formación" (DG, n. 81).
  • Por tanto ha de impulsarse la formación de laicos para que sean verdaderos promotores en su área respectiva. A este propósito, la Sectorización es un magnífico medio para encauzar al laico como encargado de sector, coordinador de calle, promotor social, promotor de la fe en el condominio, en el mercado, en la vecindad o en el multifamiliar; el rezandero, el visitador de enfermos, el catequista, el promotor de la religiosidad popular.

 

c) El Decano:

 

La fuerza y la responsabilidad mayor para llevar a cabo el Proyecto Misionero del Sínodo recaen, a juicio de la Asamblea, en el Decano.

 

  • La Asamblea considera que el Decano debe ser el más entusiasta promotor de la Sectorización. Por ello salir del templo, aprovechar los grupos existentes en la parroquia, formar a los laicos, dar un papel protagónico a los jóvenes; impulsar a los párrocos y rectores en el trabajo sinodal y apoyar su formación.

 

Esto requiere que el Decano visite a los párrocos del Decanato, que revise los programas; que hable en las reuniones sobre el Sínodo; que identifique a los párrocos que no han entrado en el proceso sinodal para motivarlos, etc.

 

  • También le pide la Asamblea:
  • que estructure su Decanato en equipos de parroquias afines; que reúna a los coordinadores de Sectores para animarlos; que impulse el cumplimiento de los Programas Específicos;
  • que haga eclesiales las reuniones de Decanato: presbíteros, laicos, religiosos y religiosas;
  • que constituya el Consejo Pastoral del Decanato.
  • en resumen:
  • que el Decano sea ejemplo y promotor de esta nueva manera de evangelizar. Desde la estructura del decanato es desde donde se debe impulsar todo el proceso sinodal y desde ahí se debe supervisar;
  • la Asamblea finca su mayor esperanza de cumplir con el proceso sinodal en la creatividad y responsabilidad del Decano;
  • por tanto: "que el Decano ame su Oficio".

 

6) Proposición Final:

 

Aún cuando el Programa Específico I es el más trabajado, se propone retomarlo, de manera creativa, dialogando y buscando juntos nuevos caminos, o Inventando nuevos "cornos":

 

  1. Cómo sectorizar la parroquia;
  2. Cómo hacer el Visiteo, especialmente de las familias alejadas;
  3. Cómo dar sentido misionero a las acciones que ya se hacen en el templo u oficina;
  4. Cómo llamar a laicos, cómo formarlos o completarles su formación y enviarlos en función de este proyecto;
  5. Cómo inculturar el Evangelio;
  6. Cómo impulsar —iniciar o continuar— procesos catecumenales;
  7. Cómo favorecer la capacitación de los párrocos y de otros agentes de pastoral.

 

3. Aportaciones para dinamizar el proceso de la Pastoral Ambiental o Diferenciada

 

1) Sentido y necesidad de la Pastoral Ambiental.

 

  1. La Misión de Jesús, el Enviado del Padre, es traer al corazón mismo del hombre la presencia del Reino y hacerlo crecer desde dentro de la vida y de la historia humana, Esta es la maravilla que resplandece en el Misterio de la Encarnación: "Y el Verbo se hizo carne, acampó entre nosotros y contemplamos su gloria: Gloria de Hijo único del Padre, lleno de amor y verdad" (Jn 1, 14).

  2. Por ello, siguiendo el camino de Jesús, "la acción pastoral de la Iglesia debe buscar constantemente insertarse en la vida, a imitación del Hijo de Dios que se encarnó y tomó la condición humana, 'haciéndese semejante a los hombres', 'probado en todo igual que nosotros, menos en el pecado' (Fil 2, 7; Hb 4, 15)" (DG42).

  3. El Papa Paulo VI, iluminado por esta luz y movido por la profunda crisis del mundo de hoy, sacude con fuerza la conciencia cristiana, al afirmar que "la ruptura entre Evangelio y cultura es, sin duda alguna, el drama de nuestro tiempo. De ahí que se deben hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelización de la cultura o, más exactamente, de las culturas" (EN 18), Porque "la Iglesia evangeliza cuando, por la fuerza del mensaje que proclama, trata de convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva de los hombres, la actividad en que están comprometidos y sus ambientes concretos" (Ib.).

  4. Por eso la acción pastoral de la Iglesia necesita entregar el mensaje de salvación y promover el Reino de manera adecuada a los diversos ambientes culturales que, con sus valores y antivalores humanos favorecen u obstaculizan la realización del Proyecto del amor de Dios para el hombre. Es decir, se evangeliza inculturando el Evangelio en los distintos ambientes de la existencia humana, para transformarlos según el plan de Dios, manifestado y comunicado en Jesucristo. Esta es la PASTORAL AMBIENTAL o DIFERENCIADA.

  5. Ahora bien, la Ciudad de México es un "mosaico" de ambientes, culturas o grupos humanos con sus costumbres, tradiciones, formas de vivir propias; con sus riquezas y valores, con sus carencias y antivalores (Cfr. DG 20).

  6. De aquí se desprende la necesidad de que "la acción evangelizadora en la Ciudad de México responda a las exigencias de una verdadera pastoral urbana encarnada en la mencionada pluralidad de culturas, para que el Evangelio sea sal y levadura del mundo, Esto reclama una 'pastoral diferenciada' (Edicto 54), 'a fin de que la Buena Nueva llegue a los ambientes y en ellos forje hombres nuevos' (Ib. 4)" (DG27).

  7. "La pastoral urbana exige, por tanto, que la pluralidad cultural de la Ciudad de México sea asumida desde la perspectiva de una evangelizaron encarnada, capaz de revisar sus métodos, formas y expresiones acostumbradas hasta ahora, para responder precisamente a las múltiples y variadas necesidades de los grupos, de su vida y ambientes"(DG 26).

  8. El Señor Cardenal, en el Edicto de Clausura del Sínodo, nos pide una decidida coherencia con este compromiso evangelizador. Nos dice:

    - "Es cierto que, siendo el tema central del Sínodo el de la Evangelización de la Cultura, la perspectiva de trabajar por ambientes se implica necesariamente," (Ed. 54).

    - "En congruencia con la problemática pastoral analizada de los destinatarios prioritarios, ... quiero enfatizar la necesidad de un pluralismo en las formas de atender la exigencia que no podemos olvidar en un solo momento: la Evangelización de los ambientes."(Ed. 48).

    - "Me parece oportuno remarcar el enfoque referido a la llamada Pastoral Diferenciada o de medios ambientes específicos. Señalo la importancia —en­tre otros— del medio obrero, del ambien­te estudiantil y universitario, y del mundo del trabajo en general; también del me­dio intelectual y de los artistas" (Ed. 54).

    - Todo esto requiere una "planificación pastoral descentralizada y pluralista, dentro de un gran sentido de comunión y organicidad de toda la pastoral de la Iglesia Local de la Ciudad de México" (Ed. 65).

 

2) Reflexión de la Asamblea

 

Con base en estos criterios y perspectivas pastorales del Sínodo, la Asamblea trabajó en 13 Grupos eclesiales, en torno a varios temas o ambientes de nuestra Ciudad, que se consideraron de una importancia primaria, sea por su extensión y profundas carencias de auténticos valores humano-cristianos, sea por la fuerza y amplitud de su influencia en toda nuestra sociedad o en grandes sectores de nuestro pueblo.

 

Se reflexionó sobre los siguientes campos o ambientes:

 

  1. Ambiente Familiar: Popular, medio y alto (4 grupos).

  2. Ambiente Educativo: Escuela, Maestros, Padres de Familia (3 grupos).

  3. Ambiente de Medios de Comunicación Social: (1 grupo).

  4. Ambiente de Grupos Sociales en crisis o conflicto: Alcohólicos, Drogadictos, Neuróticos (1 grupo).

  5. Ambiente General de Juventud: (1 grupo).

  6. Ambiente Hospitalario: (1 grupo).

  7. Ambiente Militar: (1 grupo).

  8. Ambiente de las mayordomías (1 grupo).

 

La reflexión de grupos giró en torno a estos temas: descripción del ambiente, problemática, respuestas actuales, pistas o caminos para una Nueva Evangelización, medios y agentes.

 

3) Conclusiones.

 

Como estaba previsto en los objetivos de la Asamblea, cada uno de estos grupos aportó elementos para posibles proyectos pastorales de Nueva Evangelización de los ambientes o Pastoral Diferenciada. Estas conclusiones serán estudiadas tanto por la Vicaría de Pastoral como por los grupos que trabajan en campos específicos; a fin de que puedan discernir lo más significativo de estas aportaciones para elaborar futuros programas de Pastoral Ambiental.

 

 

IV. PISTAS PARA ORGANIZAR LAS REUNIONES DE PROYECCIÓN DE LA ASAMBLEA DIOCESANA EN LOS DISTINTOS NIVELES

 

1. Nivel de Vicaría.

 

1) Participantes

 

El Vicario Episcopal con su Consejo de Zona y todos los demás agentes de pastoral de la Vicaría que participaron en la Asamblea Diocesana.

 

2) Pistas para el Desarrollo de la Reunión

 

a) Clarificar, asimilar y hacer propios los resultados de la Asamblea Diocesana.

 

b) Confrontar la situación pastoral de la Vicaría con las conclusiones de la Asamblea Diocesana.

 

c) Trazarse metas de avance en cuanto a servicios de Vicaría para:

 

la formación de Agentes especialmente en Procesos Catecumenales, Sectorización, Centros de Promoción Humana etc.

la dinamización, la coordinación y la supervisión de los procesos pastorales de los Decanatos.

 

d) Estudiar si es conveniente y posible echar a andar la Pastoral Ambiental en alguno o algunos campos a nivel de Vicaría, y cuáles serían las metas inmediatas y los pasos a dar.

 

e) Proponer algunas pistas para las reuniones de los otros niveles.

 

3) Responsables

 

El Vicario Episcopal convoca y preside esta reunión.

El "Representante o Delegado de Pastoral" de la Vicaría tiene una particular responsabilidad para promover dicha reunión.

La preparación y la organización de la misma, conviene que la haga, con la ayuda del "Representante o Delegado", un equi­po de colaboradores del Vicario Episcopal designados por éste.

 

2. Nivel de Decanato

 

1) Participantes

 

El Decano, los demás agentes de pastoral del Decanato que participaron en la Asamblea, los presbíteros y diáconos, los religiosos y las religiosas (al menos los superiores de comunidad), y laicos representantes de las parroquias y capillas, Conviene invitar a esta reunión especialmente a los laicos que participaron en la preparación de la Asamblea.

 

2) Pistas para el desarrollo de la reunión

 

a) Lograr un conocimiento suficiente del sentido, desarrollo y resultados de la Asamblea Diocesana.

 

b) Confrontar la situación pastoral del Decanato con las conclusiones de la Asamblea Diocesana.

 

c) Trazarse metas concretas de avance en cuanto a:

 

  • Sectorización del Decanato;
  • Formación específica de Agentes laicos en función de:
  • promoción de procesos catecumenales,
  • sectorización de parroquias,
  • centros de promoción humana.

 

d) Estudiar la posibilidad y conveniencia de la Pastoral Ambiental a nivel Decanato.

 

e) Estudiar la posibilidad de integrar el Consejo de Pastoral del Decanato.

 

f) Fijar plazos de revisión del trabajo pastoral del Decanato.

 

3) Responsables

 

El Decano convoca la reunión y la coordina.

 

La preparación y organización de la reunión es competencia del Decano, con el Vicedecano, el Senador, el Secretario, el Ecónomo. Será muy conveniente la participación de los laicos y otros agentes del Decanato que hayan participado en la Asamblea.

Es muy importante la presencia del Vicario Episcopal quien, si no tiene impedimento para asistir, preside la reunión.

 

3. Nivel de Parroquia (o templo no-parroquial)

 

1) Participantes

 

El párroco o Rector del templo, los vicarios y demás sacerdotes colaboradores, los diáconos, los religiosos y las religiosas (al menos los superiores de comunidad), los laicos que forman los grupos parroquiales y todos los que participan en actividades apostólicas.

 

2) Pistas para el desarrollo de la reunión

 

a) Recordar muy brevemente la importancia de la celebración del Sínodo, los resultados fundamentales contenidos en el Decreto General, remarcando el sentido misionero de la pastoral y los cuatro aspectos de la Prioridad Sinodal.

 

b) Recordar brevemente el Programa Inicial Arquidiocesano con sus tres Programas Específicos.

 

c) Lograr un conocimiento suficiente del sentido, desarrollo y resultados de la Asamblea Diocesana.

 

d) Valorar la Sectorización como un medio oportuno y eficaz para la evangelización.

 

e) Conocer y valorar la promoción humana como un medio privilegiado para la evangelización hoy.

 

f) Revisar la marcha de la Sectorización y fijarse metas concretas en cuanto a:

 

  • integración de equipos de laicos para el trabajo de los sectores;
  • definición y puesta en marcha de servicios específicos o ministerios de laicos para le evangelización de los sectores;
  • trabajo concreto con jóvenes, alejados, marginados y familias;
  • asesoría y apoyo para el trabajo de los laicos por parte de otros agentes de pastoral: sacerdotes, religiosos(as), diáconos;
  • actividades de promoción humana.

 

g) fijar plazos de revisión del trabajo pastoral de la parroquia.

 

3) Responsables

 

  • El Párroco (o Rector) convoca y preside la reunión.
  • La preparación y organización de la reunión corresponde a un equipo del Consejo de Pastoral Parroquial, con la participación de todo el Consejo, bajo la coordinación y dirección del Párroco.
  • Conviene que para preparar y organizar la reunión se busque que colaboren otros agentes cualificados: religiosas, diáconos, seminaristas.
  • Es muy importante la presencia del Decano.

 

4. Comunidades Religiosas y Organizaciones Laicales.

 

Dado que la forma de realizar sus actividades apostólicas es muy variada, se sugiere que los responsables de comunidades religiosas y de organizaciones o movimientos laicales utilicen, de forma análoga, los elementos descritos en los anteriores niveles de esta Guía.

 

Terminamos escuchando la voz de aliento que nos da la Asamblea:

 

"SE ESTÁ SINTIENDO UN AMBIENTE DE IGLESIA EN MARCHA.

ACEPTAMOS LO QUE HAY Y ASUMIMOS LOS RETOS,

EN EL NOMBRE DEL SEÑOR".

 

Notas:

 

  1. Se recomienda a todos los Responsables de la Pastoral Diocesana, en sus diversos niveles, que para este nuevo Impulso del Programa Inicial Arquidiocesano se tenga muy en cuenta a aquellos agentes de pastoral que participaron en las Asambleas Sinodales.
  2. Como material complementario para esta Guía, puede acudirse a los documentos que se utilizaron para la misma Asamblea. Este material lo tienen quienes participaron en la Asamblea o puede pedirse en la Vicaría Episcopal de Pastoral (Durango 90, 3er piso. Tel. 208 32 00; 208 31 52; ext. 45), con la Srita. Martha Téllez. Este momento también es una muy buena oportunidad para difundir y aprovechar los otros documentos del II Sínodo Diocesano.

 

 

 

 

BOLETÍN DE PRENSA

 

 

 

LA I ASAMBLEA DIOCESANA
ORGANIZADA POR LA VICARIA EPISCOPAL DE PASTORAL

(Boletín de Prensa 14 de Julio 1994)

 

1.- La I ASAMBLEA DIOCESANA fue pedida con insistencia en la IV Semana del II Sínodo —Agosto de 1992—, como un importante medio para prolongar y actualizar la gran experiencia sinodal de comunión y corresponsabilidad en el discernimiento eclesial de los caminos para la Nueva Evangelización de nuestra Ciudad; a fin de dar, por este medio, un fuerte apoyo y un oportuno seguimiento al nuevo proyecto pastoral arquidiocesano. Fue constituida finalmente, como organismo estable, por el Decreto correspondiente del Sr. Cardenal, Ernesto Corripio Ahumada, el día 4 de julio del presente año.

 

2.- Esta Asamblea es una singular reunión o espacio eclesial de agentes representativos de los diversos niveles y sectores de la Iglesia Arquidiocesana; convocada y presidida por el Sr. Arzobispo; como una especial instancia consultiva del mismo Pastor de la Diócesis y, como un medio privilegiado de ejercicio de la corresponsabilidad pastoral.

 

3.- La Asamblea Diocesana tiene como finalidad: revisar y estimular la marcha de la Pastoral de la Diócesis; ayudar al seguimiento de los procesos generados por el Sínod; pulsar —revisar, evaluar, discernir— si nuestro proyecto evangelizador está respondiendo a los retos de la cambiante realidad diocesana; favorecer una pastoral de conjunto, animada por un espíritu de comunión y participación, corresponsabilidad y servicio.

 

4.- Los miembros de la Asamblea se clasifican en tres categorías: a) Por oficio o miembros natos, quienes por el cargo que tienen deben asistir a ella, b) Por elección, o sea, quienes representan a los diversos sectores que los eligen y, c) Por designación, los que el Sr. Arzobispo considere oportuno llamar o designar, teniendo en cuenta los objetivos concretos de cada Asamblea.

 

En esta ocasión asistieron 275 personas: 4 Obispos, 117 Presbíteros, 121 Laicos (hombres, mujeres, jóvenes), 33 Religiosos y Religiosas. La gran parte del trabajo se hizo en reflexión grupal para lo cual se integraron cerca de 30 grupos.

 

5.- Como se decía al inicio de esta presentación, la Asamblea Diocesana tiene como objetivo: revisar y estimular la marcha de la Pastoral de la Diócesis; en esta ocación se traró de evaluar 3 programas específicos que el Señor Cardenal ordenó en noviembre pasado, al conjunto de estos tres programas específicos se le llamó: Programa Inicial Arquidiocesano.

 

A continuación se describen brevemente los objetivos de esos programas con algunas de las actividades correspondientes:

 

I. Sectorización de las Parroquias

 

Objetivo:  Sectorizar territorialmente las Parroquias para impulsar procesos catecumenales comunitarios y juveniles y vitalizar la formación del laicado.

 

Actividades:

 

  • Salir del templo e ir al encuentro de las personas en sus propios ambientes.
  • Realizar visitas domiciliarias y así establecer contacto principalmente con familias y jóvenes, sin desatender otros destinatarios que estén alejados del influjo evangelizador o empobrecidos.
  • Convocar a laicos que asuman responsabilidades como promotores y evangelizadores a nivel de calle o edificio.
  • Atender de manera especial los diversos grupos juveniles mediante la formación de sus propios líderes naturales.
  • Ponderar la posibilidad de que cada Decanato se estructure en equipos de tres o cuatro parroquias afines para coordinar y supervisar el programa específico.

 

II. Centros Parroquiales de Promoción Humana

 

Objetivo: Impulsar la creación de Centros de Promoción Humana a nivel de Parroquias y/o de los sectores parroquiales de evangelización.

 

Actividades:

 

  • Promover la vida comunitaria y la interrelación de las familias a nivel de calle, de edificio y de barrio como base para la creación de los Centros de Promoción Humana en los que particularmente se tomen en cuenta las necesidades en los campos de nutrición y salud.
  • Impulsar la formación de laicos que sean verdaderos Promotores Sociales.
  • Favorecer el protagonismo juvenil en las comunidades locales, de modo que los jóvenes sean agentes promotores de su propia comunidad.

 

III. Pastoral Ambiental o Diferenciada

 

Objetivo: Formar equipos arquidiocesanos que atiendan los ambientes que están influyendo más en la cultura de la Ciudad, por ejemplo: Escuelas, Medios de Comunicación Social, Obreros, Jóvenes en situaciones críticas, Hospitales, Universitarios, etc. etc.

 

Actividades:

 

  • Identificar a los posibles agentes más representativos que están trabajando en algunos ambientes específicos como los señalados arriba.
  • Promover que los Agentes antes identificados, de los Institutos Religiosos, Organizaciones Laicales o Parroquias, se coordinen primeramente a nivel Vicaría y después a nivel arquidiocesano.
  • Elaborar proyectos de trabajo, a nivel arquidiocesano, para atender pastoralmente algunos ambientes que más influyen en la cultura de la Ciudad de México.

 

6.- Resultados:

 

En los distintos momentos de diálogo y de análisis que se tuvieron en la Asamblea, particularmente a partir de informes que se llevaban por escrito, se captó la situación global de la Arquidiócesis, en relación con la realización de estos programas, como un todo verdaderamente heterogéneo. En esa reflexión se constató que hay muchas parroquias que ya han avanzado en estos trabajos; otras se resisten o bien por temor a lo desconocido o bien porque no cuentan con laicos preparados; algunas más han iniciado, pero no saben cómo seguir adelante. De parte de todos los participantes en la Asamblea, sin embargo, se manifestó la convicción de que estos programas señalan caminos muy apropiados para la Evangelización de la cultura.

 

Particularmente acerca de la sectorización, se llegó a una más clara conciencia de su importancia y se le valoró como un medio muy eficaz para:

 

  • Un mayor acercamiento a la gente de parte de los Agentes de Pastoral;
  • Propiciar un contacto con los alejados del influjo de la Evangelización;
  • Hacer surgir líderes laicos que se comprometan de una forma concreta con sus propios ambientes;
  • Formar pequeños núcleos comunitarios y así se refuerce el sentido de comunidad que deben tener las parroquias;
  • Planificar mejor la acción pastoral, con un más profundo sentido de corresponsabilidad.

 

Se aclaró también que la puesta en marcha de estos programas tiene algunas exigencias fundamentales:

 

  • Mayor compromiso y formación de los laicos.
  • Mayor iniciativa y decisión de parte de los Párrocos.
  • Más apoyo al papel del Decano y más impulso de parte de él mismo (Decano: Sacerdote que coordina y anima la acción de varias parroquias vecinas).

 

7.- La Vicaría Episcopal de Pastoral, según su Decreto Constitutivo, es un organismo estable que tiene por finalidad hacer efectivo el adecuado proceso para la realización de las determinaciones expresadas en el Decreto General, y activar la pastoral de conjunto particularmente a través de la coordinación de "aquellos organismos que inciden más directamente en las acciones evangelizadoras", en los diversos niveles de la Diócesis.

 

P. Alberto Márquez Aquino

Vicario Episcopal de Pastoral

 

 

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