VICARÍA EPISCOPAL DE ÁREAS DE PASTORAL

Secretariado de Pastoral Profética

Comisión de Catequesis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Director:

Pbro. Eduardo Mercado Guzmán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SUBSIDIOS

 

  • Itinerario de formación de Catequistas (5 ficheros)
  • Documento sobre el Ministerio del Catequista
  • Guía de estudio de estudio y profundización de la Catechesi Tradendae
  • Fichas de trabajo sobre la Guía de Formación para los Catequistas en México
  • Creer para evangelizar con la Palabra y el testimonio en el año de la Fe
  • Curso para agentes evangelizadores de adultos
  • Subsidio para la formación permanente de Catequistas y agentes: Reflexiones pastoral es sobre la Eucaristía.
  • Carta Pastoral sobre la Catequesis especial con persona con alguna discapacidad intelectual.

 

Directorio

 

La Comisión Arquidiocesana de Catequesis bajo la presidencia del Obispo, estará integrada por un director, sacerdotes, religiosas y laicos competentes y representativos de las distintas Vicarías de la Arquidiócesis.

 

Organigrama

 

Director Pbro. Eduardo Mercado Guzmán

 

Oficinas de la comisión, en Durango #90, col. Roma,

teléfono 52083200, ext. 2021.

 

Coordinadora: Hna. María Guadalupe Beltrán García, M.F.P.

52083200, ext. 2056.

 

Secretaria: Ma. de Lourdes Peña Mercado,

52083200, ext. 2020.

 

Coordinadora de CADIAM: Martha B. Covarrubias Longi

52083200, ext. 2055.

 

Coordinadores de las Vicarías.

 

I VICARÍA: Pbro. Gerardo Arturo Díaz Avendaño, Parroquia Cristo Salvador, teléfono: 53 89 79 77.

II VICARÍA: Pbro. Omar Osiris López García, Parroquia de la Inmaculada Concepción, teléfono  55 160 306.

III VICARÍA: Pbro. Hipólito De Nova López, Parroquia María Madre de la Iglesia, teléfono 55 51 09 82.

IV VICARÍA: Pbro Efraín Efren Trejo Martrínez, Parroquia N. S. del Perpetuo Socorro, teléfono: 55 30 74 44.

V VICARÍA: Pbro. José Fernando Hernández Rodríguez, Parroquia de los Santos Fundadores, teléfono: 54 21 80 62.

VI VICARÍA: Pbro. Enrique Esquivel Rodríguez, Parroquia de Santa Rosa de Lima, teléfono: 58 10 11 39.

VII VICARÍA: Pbro. Roberto Gallegos Mendoza, San Andrés Tomatlán, teléfono: 56 56 14 29.

VIII VICARÍA: Pbro. Francisco Leopoldo Regalado Benítez, Parroquia de San Bernardino, Xochimilco, Tel.56 76 01 48

 

 

 

“La Catequesis es una acción evangelizadora básica de toda la Iglesia particular.  Mediante ella, la Diócesis ofrece a todos sus miembros y a todos los que se acercan con el deseo de entregarse a Jesucristo, un proceso formativo que les permita conocer, celebrar, vivir y anunciar el Evangelio dentro de su propio horizonte cultural” (DGC 218). En el conjunto de ministerios y servicios, con los que la Iglesia particular realiza su misión evangelizadora, ocupa un lugar destacada el ministerio de la Catequesis” (DGC 219).

 

En la Diócesis la catequesis es un servicio desarrollado de modo conjunto por presbíteros, diáconos, religiosos y laicos en comunión con el obispo (Cf. DGC 219a). Se trata de un servicio eclesial, indispensable para el crecimiento de la Iglesia (Cf. DGC 219b).

 

Los obispos son los primeros responsables de la catequesis, los catequistas por excelencia (Cf. CT 63b). La preocupación por la Catequesis llevará al obispo a asumir la dirección de la Catequesis en su Iglesia particular, estableciendo un proyecto global de catequesis, convenientemente ubicado en los planes pastorales diocesanos, que responda a las verdaderas necesidades de los fieles (Cf. DGC 223).

 

 

La función propia del presbítero en la catequesis brota del Sacramento del Orden (Cf. DGC 224). Ellos son los colaboradores inmediatos de los Obispos. El Concilio los ha llamado "educadores de la fe" (PO 6). Tratan por eso de que los fieles de la comunidad se formen adecuadamente y alcancen la madurez cristiana. Fomentan además la vocación y la tarea de los catequistas, ayudándoles a realizar su servicio en la catequesis que brota del bautismo y se realiza en virtud de una misión que la Iglesia les confía (Cf. DGC 224). La experiencia confirma que la calidad de la catequesis de una comunidad despende en gran parte, de la presencia y acción del sacerdote (Cf. DGC 225).

 

La Iglesia convoca particularmente a los religiosos a dedicar al máximo sus capacidades y posibilidades a la obra específica de la Catequesis. La profesión de los consejos evangélicos, que caracteriza a la vida religiosa, constituye un don para toda la comunidad cristiana y en virtud de la consagración religiosa los religiosos están aún más disponibles para servir a la Iglesia, a prepararse lo mejor posible para la tarea catequética, según las distintas vocaciones de sus institutos y las misiones que les han sido confiadas (Cf. CT 65). Su aporte original y concreto a la acción catequética diocesana nunca podrá ser suplida por la de los sacerdotes y laicos. “Los carismas fundacionales no quedan al margen cuando los religiosos participan en la tarea Catequética” (DGC 229).

 

“La vocación del laico para la catequesis brota del sacramento del Bautismo, es robustecida por el Sacramento de la confirmación, gracias a los cuales participa de la misión sacerdotal, profética y real de Cristo. Además de la vocación común al apostolado, algunos laicos se sienten llamados por Dios a asumir la tarea de ser catequistas” (DGC 231). Los laicos ejercen la catequesis desde su inserción en el mundo, compartiendo todo tipo de tareas con los demás hombres y mujeres, aportando a la transmisión del Evangelio (Cf. CT 66).

 

Para que el ministerio catequético en una Diócesis sea fructífero, necesita contar con agentes adecuadamente formados que apoyen y respalden la actividad catequética realizando tareas que son fundamentales, como: la formación de catequistas, la elaboración de subsidios, la reflexión, organización y planificación de la Catequesis, el trabajo en comunión con otras áreas de la Pastoral, etc.

IDENTIDAD

 

Según la estructura Pastoral de la Arquidiócesis de México, el órgano encargado de promover, dinamizar y coordinar la Pastoral Catequística de la Diócesis lo llamamos Comisión de Catequesis y es parte integrante del Secretariado de Pastoral Profética. El Directorio General para la Catequesis nos clarifica la especificidad del Secretariado Diocesano de Catequesis al indicar que “es un instrumento que emplea el obispo, cabeza de la comunidad y maestro de la doctrina, para dirigir y orientar todas las actividades catequéticas de la diócesis” (DGC 265).

 

El crear este Organismo Diocesano para dirigir, orientar y coordinar las actividades diocesanas fue mandado instituir en todas las diócesis por el Decreto Provido Sane el 12 de Enero de 1935 por la Sagrada Congregación del Concilio: “los Ordinarios del lugar  establezcan, si es posible una Oficina catequística diocesana, bajo su presidencia personal, gobierne la enseñanza catequística en toda la diócesis” (Provido Sane 12). La Exhortación Pastoral Catechesi Tradendae invita de una manera directa a todos los Obispos que de acuerdo a la Conferencia Episcopal a la que pertenecen promuevan una Catequesis activa y eficaz con una mística que se encarne en una organización que funcione en las Iglesias Locales (Cf. CT 63).

 

“La catequesis es una acción tan fundamental en la vida de una Iglesia particular que ninguna Diócesis puede carecer de un organismo diocesano de Catequesis” (DGC 267).

 

El organismo Diocesano de Catequesis  tiene dos funciones: una hacia adentro, su SER y otra hacia afuera, su HACER.

 

La Iglesia es el instrumento de Cristo para velar por la salvación del hombre, el Secretariado Diocesano de Catequesis como organismo auxiliar del Obispo está en la misma línea, con sus objetivos, metas y dinámica propios para coordinar, animar, asesorar y orientar en su corresponsabilidad con los pastores las exigencias del ministerio profético.

 

“El Secretariado Diocesano de Catequesis es un organismo de servicio que con el Obispo a la cabeza, un coordinador general y un equipo formado por sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos, dinamizarán la catequesis diocesana en coordinación con otros organismos diocesanos dentro de la pastoral de Conjunto” (COMISION EPISCOPAL DE EVANGELIZACIÓN Y CATEQUESIS, Catequistas profetas en el umbral del III milenio, Ed. Paulinas, México, 1998, p. 22).

 

La mística de este equipo radica en que es un equipo de reflexión, de estudio y de oración, además de ser un gran apoyo para el Obispo en su misión evangelizadora y catequética. En su estructura interna la nota esencial de su mística es la comunión íntima con Cristo.

 

La identidad y naturaleza del Secretariado Diocesano de Catequesis es lo que da firmeza en su acción y perseverancia en su HACER.

OBJETIVO

 

Animar, orientar y coordinar la Pastoral Catequística en la Arquidiócesis de México, manteniendo una estrecha relación de comunión y corresponsabilidad con los responsables de Catequesis de las Vicarías y así mantener el espíritu de unidad de esta Iglesia Particular.

 

El equipo de la  Comisión Arquidiocesana de Catequesis se reúne una vez al mes en el edificio de la Curia. Estas reuniones tienen como objetivo ofrecer espacios de formación al equipo Diocesano, dar criterios sobre la Catequesis iluminados por los procesos pastorales diocesano y nacional, impulsando la formación de los catequistas, valorar el trabajo catequístico de las vicarías, revisar los avances de los equipos internos de la Comisión y programar y realizar la Semana de Catequesis.

 

¿CÓMO LO HAREMOS? SUS TAREAS

 

- Como Comisión de Catequesis hemos asumido estas tareas de acuerdo a nuestras realidades y necesidades.

 

- Promoción y formación de los formadores de catequistas y de catequistas.

- Elaboración de subsidios que apoyen la formación integral de los formadores de catequistas y de los mismos catequistas.

- Sensibilización e implementación del ministerio de Catequistas para que sea asumido en todas las vicarías.

- Sensibilización y consolidación de la catequesis con adultos como parte del proceso evangelizador, creando los subsidios necesarios para ello y aprovechando los que ya se tienen.

- Elaborando el itinerario de Iniciación Cristiana con niños que responda a las necesidades de la Arquidiócesis de México.

- Acompañando en el proceso de educación en la fe y de encuentro con Cristo en la comunidad a las personas con discapacidad intelectual.

 

 

Otras acciones que realizamos

 

En torno a la Solemnidad de la Ascensión del Señor, que en la arquidiócesis es el día del Catequista se lleva a cabo la Semana Arquidiocesana de Catequesis. Es una semana intensa de formación para los catequistas. Los temas que se reflexionan están en sintonía con el caminar de la Iglesia Diocesana, los nuevos aportes sobre la Catequesis y los desafíos de la cultura actual.

 

Cada cinco años se preparar y celebra un encuentro Diocesano con los Catequistas, en vista a la jornada nacional de catequesis o el encuentro nacional de catequistas, organizados por la dimensión Nacional de Pastoral Catequética (Dinpac).

Se apoya en los cursos de verano de las diferentes vicarías durante el año y en los veranos (Julio y Agosto) en la formación de los catequistas.

 

Algunos miembros del equipo participan en los encuentros de la Provincia, colaborando además en los trabajos que se promueven (nos reunimos tres veces al año).

 

Participamos en los encuentros de formación y asamblea de Catequesis que la Dimensión Nacional de Pastoral Catequética promueve.

Colaboramos en las otras iniciativas y actividades apostólicas de las otras comisiones pertenecientes al Secretariado de Pastoral Profética por cuanto todas estas actividades de la Iglesia participan, aunque de modo diverso, en el ministerio de la Palabra.

Para realizar estas tareas la Comisión de catequesis cuenta con el equipo de coordinadores vicariales y de laicos que se han ido formando adecuadamente para responder a las necesidades de las vicarías que soliciten el apoyo tanto para la Catequesis como para la formación de los agentes (Cf. DGC 267).

 

Equipos que impulsan estas tareas

 

Al interno de la comisión contamos con cuatro pequeños equipos que impulsan las tareas de la Comisión. El equipo de formación de Catequistas y elaboración de subsidios, el de animación de la Catequesis con adultos, el del proyecto de Iniciación Cristiana con niños y el de la Catequesis especial.

 

Equipo de Formación de Catequistas y elaboración de Subsidios:

 

El Concilio Vaticano II y la Nueva Evangelización, en su esfuerzo por hacer presente hoy la vitalidad del Evangelio, exige ante todo un nuevo estilo de agentes de pastoral, y por lo mismo de catequistas más identificados con Cristo Buen Pastor, más encarnados en la realidad, más unidos entre si y en la misma tarea evangelizadora; catequistas con nuevo ardor y nuevos métodos que sean, ellos mismos expresión viva del Evangelio. Este nuevo estilo de catequistas requiere de un esfuerzo serio para asegurar una formación integral y permanente, integral porque debe abarcar claramente la formación espiritual, la capacitación doctrinal y pedagógica como también la formación humana. Permanente porque no debe limitarse a la etapa inicial sino que ha de alimentar siempre el servicio de todo catequista (CF. COMISION EPISCOPAL DE EVANGELIZACIÓN Y CATEQUESIS, Catequistas profetas en el umbral del III milenio, Ed. Paulinas, México, 1998, p. 32). Y para cubrir esta necesidad, el equipo de formación y elaboración de subsidios es el responsable de formar a los formadores según los subsidios con los que ya contamos, los cuales se han ido actualizando y enriqueciendo según las necesidades evangelizadoras de la Iglesia, los avances de la Catequesis y los retos que el mundo actual nos plantea.

 

Animación de la Catequesis con adultos

 

El horizonte al que apunta la catequesis de adultos es la Nueva Evangelización que hoy nos pide la Iglesia. “Ella existe para evangelizar” (EN 14). La novedad del momento cultural que vivimos y las repercusiones que tiene en la vida de los hombres impulsan a la Iglesia a lanzar con renovado vigor, esa acción evangelizadora. Nos encontramos en efecto, como afirma el Concilio, “en un período nuevo de la historia” (GS 4), ante una “verdadera metamorfosis social y cultural” (GS 4) con grandes repercusiones sobre la vida religiosa y moral de los hombres. La catequesis con adultos, acción eclesial fundamental, ha de aportar a este renovado esfuerzo evangelizador la contribución decisiva que, desde su carácter propio, está llamada a ejercer.

 

Dada la situación de una gran mayoría de cristianos bautizados, pero no suficiente ni convenientemente evangelizados, es urgente fomentar en las comunidades cristianas una especial sensibilidad e implementación de la Catequesis con adultos. Queriendo apoyar esta urgencia en la Iglesia Diocesana este equipo promueve e impulsa la Catequesis con adultos en las diferentes vicarías que lo soliciten para que sea como bien lo indica el Directorio Catequístico General de 1971:“la catequesis de adultos, como dirigida a hombres capaces de una adhesión plenamente responsable, debe considerarse como la forma de catequesis principal a la cual deben encaminarse todas las otras formas, siempre necesarias” (DCG 20) y el Directorio General para la Catequesis de 1997 lo subraya (Cf. DGC 171).

 

Itinerario de Iniciación Cristiana con niños

 

La iniciación cristiana de los niños, adolescentes y jóvenes, después de celebrado el bautismo en la infancia presenta hoy muchas dificultades que se deben considerar para evitar que la catequesis se reduzca a la enseñanza o a la recepción de los sacramentos de la Confirmación y Eucaristía, ya que ésta no es la finalidad de la Catequesis.

 

El Documento de Aparecida nos ha urgido atender con mayor cuidado las etapas del primer anuncio, la iniciación cristiana y la maduración de la Fe que partiendo de un encuentro personal con Jesús, provoque la adhesión y opción por su persona que conduzca a su seguimiento y al deseo de comunicar el Evangelio a los demás (Cf. DA 288).

 

Y sintiendo la urgencia de desarrollar en las comunidades un proceso de iniciación en la vida cristiana que comience con el kerigma y, guiado por la Palabra de Dios, que conduzca a un encuentro personal, cada vez mayor, con Jesucristo, que lleve a la conversión, al seguimiento en una comunidad eclesial y a una maduración de la Fe en las práctica de los sacramentos, el servicio y la misión (Cf. DA 289), la Comisión de Catequesis a través de un equipo responsable se ha dado a la tarea de elaborar un itinerario con inspiración catecumenal que responda a esta urgencia y necesidad que tenemos en las diferentes vicarías. Se trata de una experiencia que introduce en una profunda y feliz celebración de los Sacramentos, con toda su riqueza de signos. De este modo, la vida se va transformando progresivamente por los santos misterios que se celebran, capacitando al creyente para transforma el mundo (Cf. DA 290). Asumir esta iniciación Cristiana exige la renovación de modalidad catequística de la parroquia y la manera ordinaria e indispensable de introducir en la vida cristiana y como la catequesis básica y fundamental (Cf. DA 294).

Catequesis diferencial de la Arquidiócesis de México (CADIAM)

 

“Toda comunidad cristiana considera como predilectos del Señor a aquellos que, particularmente entre los más pequeños sufren alguna deficiencia física o mental u otra forma de privación” (DGC 189).

 

El programa de Catequesis especial llamada CADIAM (Catequesis Diferencial de la Arquidiócesis de México) nos recuerda que “toda persona es capaz de Dios” (Juan Pablo II). El Directorio General para la Catequesis nos dice al respecto que “todo bautizado, por estar llamado por Dios a la madurez de la fe, tiene necesidad y, por lo mismo, derecho a una catequesis adecuada” (DGC 167). La comunidad cristiana está llamada a ofrecer hoy a estas personas una catequesis apropiada, a la que por otra parte, tiene derecho como bautizados. “El amor del Padre hacia sus hijos más débiles y la continua presencia de Jesús con su Espíritu dan fe de que toda persona, por limitada que sea, es capaz de crecer en santidad” (DGC 189).

Queriendo dar respuesta a esta necesidad la Comisión de Catequesis cuenta con un equipo de Catequistas que hace más de 10 años se conformó y que tiene como objetivo principal la atención de los amigos especiales ofreciéndoles a las personas que viven la condición de la discapacidad intelectual, procesos especiales de maduración de la fe, a través de la Catequesis. Además de acompañar a los padres de familia para que descubran el don especial de Dios al contar con un hijo especial.

 

El método que utiliza esta catequesis especial, es el método vivencial, llamado Vivre, método inductivo que pretende llevar al interlocutor al descubrimiento del misterio de Dios partiendo de la experiencia humana. La inspiración catecumenal de esta catequesis, se ve reflejada en el desarrollo mismo de la sesión, la cual se compone de tres momentos: El primero es ayudar a los amigos especiales a prepararse para la vivencia del encuentro con el Misterio de Dios, apoyado con materiales de tipo Montessori; el segundo momento, que es lo medular, se realiza en un espacio distinto, el cual llamamos lugar sagrado o cuarto de celebración, aquí se pasa de la experiencia humana suscitada por el símbolo, a una evocación litúrgica iluminada por la Palabra Bíblica y este momento se cierra con un mensaje que se da de manera personal y sencilla a cada uno de los participantes, concluyendo este momento con un acto acompañado por la expresión corporal como respuesta al encuentro vivido; finalmente es un ágape, es decir una celebración fraterna en donde se comparten los alimentos, tal como lo hacían las primeras comunidades (Cf. Carta Pastoral, ¡Porque toda persona es capaz de Dios!, nos. 19-20).

 

“Las características peculiares de esta catequesis, exigen de parte de los catequistas una preparación específica” (DGC 189). De aquí la urgencia de contar con catequistas también especiales para esta catequesis, quienes requieren una formación específica para acompañar de manera adecuada y cualificada a los amigos especiales (Cf. Carta Pastoral, ¡Porque toda persona es capaz de Dios!, no. 22).

2º Encuentro Provincial de catequesis