VICARÍA EPISCOPAL DE ÁREAS DE PASTORAL

Secretariado de Pastoral Profética

Comisión de Catequesis

Primer Encuentro Provincial de Catequistas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Objetivo General

 

Impulsar la Formación Integral del Catequista a partir de la propuesta de la Misión Continental, para que sea un Agente constructor de paz en su entorno social y, ayude a la renovación de las Estructuras Eclesiales a favor de la Catequesis.

 

Objetivos Específicos

 

Ser concientes de que la Misión Continental nos invita a renovar nuestra Pastoral Catequética a partir de la Formación Integral del Catequista.

Asumir que por Vocación, el Catequista es un Agente constructor de paz en los ambientes dónde se desenvuelve.

Favorecer la renovación de las Estructuras Eclesiales formulando nuevos paradigmas para la Catequesis y el Catequista (Ministerio del Catequista).

 

 

CONTENIDO

 

SÁBADO 18 de Febrero

 

Recepción de la Virgen de Guadalupe y Entronización de la Sagrada Escritura

 

Bienvenida y contextualización

 

Conferencia: La Misión Continental, retos que plantea a la Catequesis

 

Exposición de los trabajos sobre la Misión Continental en cada Diócesis

 

Dinámica de Trabajo 1

 

Conferencia: El Catequista, constructor de una cultura en favor de la Paz

 

Dinámica de Trabajo 2

 

Plenario

 

Hora Santa por la Paz

 

DOMINGO 19 de Febrero

 

Meditación sobre la Paz

 

Conferencia: Conversión Personal. Conversión Intelectual, Conversión Pastoral: hacia un nuevo Paradigma en la Catequesis y del Catequista

 

Dinámica de Trabajo 3

 

Conferencia: Hacia el Ministerio del Catequista

 

Dinámica de Trabajo 4

 

Plenario

 

Celebración Eucarística de Clausura

 

Reseña del Encuentro Provincial

 

 

18 DE FEBRERO

Recepción de la Virgen de Guadalupe y Entronización de la Sagrada Escritura

 

Procesión de Entrada

 

Monición

 

Guía: Estamos reunidos por vez primera los catequistas de la Provincia de México, conformada por las diócesis de: México, Cuernavaca, Toluca, Atlacomulco y Tenancingo. Somos discípulos misioneros de Jesús quien continúa hablándonos por medio de la Sagrada Escritura. En ella, encontraremos los cimientos de nuestra fe y de nuestra misión como Catequistas. Dispongamos el corazón para escuchar, meditar y hacer vida la Palabra de Jesús. Hagámoslo, poniéndonos de pie y cantando.

 

La Biblia es introducida solemnemente por algunos catequistas que avanzan procesionalmente: la Biblia es llevada en alto, llevando a los lados dos cirios encendidos.

 

Canto: Tu Palabra me da vida

 

Tu Palabra me da vida,

confío en Ti Señor;

Tu Palabra es eterna,

en ella esperaré.

 

Dichoso el que con vida intachable

camina en la Ley del Señor.

Dichoso el que guardando sus preceptos

lo busca de todo corazón.

 

Postrada en el polvo está mi alma

devuélvame la vida tu Palabra.

Mi alma está llena de tristeza

consuélame, Señor, con tus promesas.

 

Escogí el camino verdadero

y he tenido presente tus decretos.

Correré por el camino del Señor,

cuando me hayas ensanchado el corazón.

 

Este es mi consuelo en la tristeza,

sentir que tu Palabra me da vida.

Por las noches me acuerdo de tu Nombre

recorriendo tu camino dame vida.

 

Se coloca la Sagrada Escritura en el lugar previamente preparado.

 

Guía: Digamos juntos la siguiente Oración.

 

Todos

 

Dios nuestro, Padre bondadoso, que nos amas, envíanos tu Espíritu Santo, para que nos ayude a leer y escuchar la Palabra desde el corazón, atentos al mensaje que nos quieres comunicar.

 

Sabemos que en las Sagradas Escrituras resuena la voz de Jesús, tu Hijo Amado y hermano nuestro.

 

Queremos abrir nuestros corazones y todo nuestro ser a su Palabra, que es fuente de vida para nosotros. Y nos pongamos efectivamente a la escucha de Jesús, tu Palabra viviente.

 

Crea en nosotros el silencio para escuchar su voz en la creación y en las Escrituras, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren.

 

Así seremos sus discípulos y misioneros, y podremos testimoniar que Jesús está vivo y presente en medio de nosotros como fuente de amor, de vida y de esperanza para el mundo.

 

Que todos, nos ubiquemos como discípulos de Jesús y lo anunciemos a los demás para que nuestro pueblo, en Jesús, tenga vida y vida abundante. Amén.

 

Liturgia de la Palabra

 

Monición

 

Guía: Escucharemos un fragmento de la carta que San Pablo escribió a los cristianos de Roma. Después de animarlos a vivir enraizados en el Señor y dóciles al Espíritu Santo, les invita a que participen ese amor que han recibido a quien tiene mayor necesidad de Él.

 

De la Carta del Apóstol San Pablo a los Romanos (12, 1‐2. 9‐21)

 

Queridos hermanos, les exhorto por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este es el culto espiritual que deben ofrecer. No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Amen con sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien. Ámense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos. Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor. Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración. Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad. Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca. Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes. No presuman de sabios. No devuelvan a nadie mal por mal. Procuren hacer el bien delante de todos los hombres. En cuanto dependa de ustedes, traten de vivir en paz con todos. Queridos míos, no hagan justicia por sus propias manos, antes bien, den lugar a la ira de Dios. Porque está escrito: Yo castigaré. Yo daré la retribución, dice el Señor. En otra parte está escrito: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Haciendo esto, amontonarás carbones encendidos sobre su cabeza. No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien. Palabra de Dios.

 

R. Te alabamos Señor.

 

Silencio para meditar.

 

Reflexión

 

Guía: Es interesante que San Pablo no nos pida ponerle flores o velas al Señor, para agradarle. Nos pide que le seamos agradables con nuestra vida. Nuestro cuerpo, nuestra persona, nuestras inquietudes, deseos, preocupaciones, todo lo que somos y vivimos debe estar orientado al Señor.

 

San Pablo nos invita también a vivir el amor cristiano: no sólo en apariencia, sino en profundidad. De esto depende la credibilidad misma del anuncio.

 

Por una parte, se necesita la Palabra que comunique todo lo que él mismo ha dicho. Por otra, es indispensable que, con el testimonio, se dé credibilidad a esta Palabra, para que no aparezca como una bella filosofía o utopía, sino más bien como algo que se puede vivir y que hace vivir. La Palabra de Dios llega a los hombres, por el encuentro con testigos que la hacen presente y viva. Porque quienes encuentran testigos creíbles del Evangelio se ven movidos así a constatar la eficacia de la Palabra de Dios en quienes la acogen (Cf. Verbum Domini 97).

 

Para crecer en el amor, el Señor, nos regala su Palabra, como luz en el camino. Además, para poder realizar nuestra misión de Catequistas necesitamos familiarizarnos más con su ella. ¿Cómo podríamos hacerle para conocer mejor al Señor que nos habla en la Sagrada Escritura?

 

Presentación de Signos

 

Guía: La Palabra Divina debe iluminar la existencia humana y mover la conciencia a revisar en profundidad la propia vida. La misma Palabra de Dios reclama la necesidad de nuestro compromiso en el mundo y de nuestra responsabilidad ante Cristo, Señor de la Historia.

 

La misma Palabra de Dios denuncia sin ambigüedades las injusticias y promueve la solidaridad y la igualdad. Por eso a la luz de la Palabra del Señor, reconocemos los signos de los tiempos que hay en la historia y no rehuimos el compromiso a favor de los que sufren, ya que el compromiso por la justicia y la transformación del mundo forman parte de la evangelización.

 

Por ello, es preciso que nos comprometamos a alimentarnos de la Palabra del Señor con frecuencia.

 

Panes

 

Jesús nos dice que “no sólo de pan vive el hombre, sino de la Palabra que sale de la boca de Dios”. La Palabra de Dios es el verdadero “Pan de cada día” que deberá alimentar nuestra fe, para que sepamos “gustar” del pan de la Palabra en el camino de la fe y del amor.

 

Luz

 

Jesús nos dice: “Yo soy la luz del mundo”. Necesitamos que la Sagrada Escritura sea claramente la luz que ilumine y guíe nuestros pasos, y a quien escuchemos con frecuencia en nuestras comunidades.

 

Miel

 

Leemos que “La Palabra del Señor es dulce como la miel”, porque nos consuela y nos conduce por caminos de solidaridad, de afecto, de amor auténtico. Necesitamos que el Señor bendiga nuestra misión de catequistas, sólo así se notará que somos cristianos: discípulos y discípulas de Jesús, al tratar a cada uno con amor como lo hizo Jesús.

 

Perfume

 

En la Palabra de Dios leemos que “somos el buen olor de Cristo”, porque con nuestra vida y testimonio estamos invitados a ser presente a Jesucristo, que da sentido a la existencia de todo hombre y de toda mujer.

 

Oración Final

 

Guía: Señor, Padre de Jesús y Padre Nuestro, míranos con bondad a todos los catequistas de esta Provincia reunidos en tu nombre, que deseamos acercarnos a ti, escuchando tu voz en la Sagrada Escritura, enséñanos, Padre, con tu Palabra.

 

Queremos ser discípulos y discípulas, caminar junto a Jesús, aprender a vivir como verdaderos hijos tuyos. Tu Palabra es la fuente viva, acércanos a ella. Danos el gusto de leerla y orarte con ella.

 

Señor, queremos ser templos vivos donde resuene tu Palabra para aprender a conocerte, y los corazones de todos: adultos, niños y jóvenes sean el lugar donde tu Palabra germine, porque la llevamos a la vida y la expresamos en el amor que nos tenemos y que donamos a todos.

 

Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo Amado y hermano nuestro. Amén.

 

Bendición con la Sagrada Escritura

 

S. Que el Padre, que desde un principio condujo la historia de su Pueblo, hasta la llegada de su Hijo, Palabra de Vida, y que nos ha llamado a proclamar su Plan de amor entre los hombres y mujeres, cuide providentemente de cada uno de los catequistas de nuestra provincia.

 

A. Amén.

 

S. Que Nuestro Señor Jesucristo, Hijo y Enviado del Padre, que nos invita a seguir sus pasos y continuar su misión, nos acompañe, ayudándonos a ser sus seguidores y seguidoras.

 

A. Amén.

 

S. Y que la bendición de Dios Todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda y permanezca en cada uno de nosotros.

 

A. Amén.

 

Canto: El testigo

 

Por Ti, mi Dios, cantando voy

la alegría de ser tu testigo, Señor.

 

Es fuego tu Palabra, que mi boca quemó,

mis labios ya son llamas, y cenizas mi voz.

Da miedo proclamarla, pero Tú me dices:

“¡No temas, contigo estoy!”

 

Me mandas que cante con toda mi voz;

no sé cómo cantar tu mensaje de amor.

Los hombres me preguntan cuál es mi misión,

les digo: “¡Testigo soy!

 

 

 

HORA SANTA POR LA PAZ

 

Exposici¿ón del Santísimo

 

Monición

 

Guía: Hoy, delante de Jesús Eucaristía, Príncipe de la Paz, Primogénito de toda criatura, adorándole como pobres de espíritu, le pedimos la paz para nuestra nación mexicana.

 

Canto: Altísimo Señor

 

Altísimo Señor, que supiste juntar

a un tiempo en el altar ser cordero y pastor.

Quisiera con fervor amar y recibir

a quien por mi quiso morir.

 

Cordero divinal por nuestro sumo bien

inmolado en Salén, en tu puro raudal.

De gracia celestial, lava mi corazón,

que fiel te rinde adoración.

 

Oh convite real, dó sirve el Redentor,

al siervo del Señor comida sin igual;

Pan de vida inmortal, ven a entrañarte en mí,

y quede yo trocado a ti.

 

Acto de Fe en la Santísima Trinidad

 

Acto de Fe en el Padre

 

Guía: Creemos, Padre, que tu nos has dado un corazón capaz de amar, sensible al dolor de nuestros semejantes. Este corazón que nos entregaste nos impulsa a renovarnos en la esperanza de construir una manera diferente de relacionarnos con los demás. Creemos Padre que iluminas nuestros pensamientos, sentimientos y palabras para hablar un lenguaje de paz, con gestos de paz.

 

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

 

Canto: Hazme un instrumento de tu paz

 

Hazme un instrumento de tu paz,

donde haya odio lleve yo tu amor,

donde haya injuria tu perdón Señor,

donde haya duda fe en ti.

 

Maestro ayúdame a nunca buscar

querer ser consolado sino consolar,

ser entendido sino entender,

ser amado sino yo amar.

 

Acto de Fe en el Hijo

 

Guía: Creemos, Jesucristo, en tu Palabra; que nos llama a la conversión, para que en ella encontremos la paz interior y así podamos dar frutos de justicia. Creemos Jesucristo que tú eres la vid y nosotros los sarmientos y que debemos estar plenamente unidos a ti para poder dar frutos, para que nuestra vida no sea estéril.

 

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

 

Canto: Hazme un instrumento de tu paz

 

Hazme un instrumento de tu paz,

que lleve tu esperanza por doquier,

donde haya oscuridad lleve tu luz,

donde haya pena tu gozo Señor.

 

Maestro ayúdame a nunca buscar

querer ser consolado sino consolar,

ser entendido sino entender,

ser amado sino yo amar.

 

Acto de Fe en el Espíritu Santo

 

Guía: Creemos en ti Espíritu Santo. Fuerza renovadora de la faz de la tierra. Llénanos con el fuego de tu amor para que seamos promotores de paz y de justicia. Que amemos lo que es noble, justo y recto. Enséñanos el camino de la verdad.

 

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

 

Canto: Hazme un instrumento de tu paz

 

Hazme un instrumento de tu paz,

es perdonando que nos das perdón,

es dando a todos como Tú nos das,

muriendo es que volvemos a nacer.

 

Maestro ayúdame a nunca buscar

querer ser consolado sino consolar,

ser entendido sino entender,

ser amado sino yo amar.

 

Guía: Padre celestial, te pedimos que la luz de la presencia sacramental de tu Hijo Jesucristo, ilumine nuestros corazones, que nos ayude a distinguir todo lo que sutilmente nos aparta de tu amor y nos hace alterar la paz y armonía en nuestras relaciones con las personas que convivimos día con día, con nuestra familia y en nuestra relación contigo. Ayúdanos a estar alertas a la voz seductora del maligno, que nos confunde para que prescindamos de ti y nos deshumanicemos. Ven en auxilio de tus hijos. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Liturgia de la Palabra

 

Primera Lectura

 

De la Carta del Apóstol Santiago (3, 13‐18)

 

Hermanos míos, ¿hay alguno entre ustedes con sabiduría y experiencia? Si es así, que lo demuestre con su buena conducta y con la amabilidad propia de la sabiduría. Pero si ustedes tienen el corazón amargado por envidias y rivalidades, dejen de presumir y engañar a costa de la verdad. Esa no es la sabiduría que viene de lo alto; ésa es terrenal, irracional, diabólica; pues donde hay envidias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase de obras malas. Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia. Palabra de Dios.

 

R. Te alabamos, Señor.

 

Salmo Responsorial (Sal 121)

 

R. Escucha, Señor, las súplicas de tus siervos y dales tu paz.

 

¡Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.

 

R. Escucha, Señor, las súplicas de tus siervos y dales tu paz.

 

Allá suben las tribus, las tribus del Señor. Según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David.

 

R. Escucha, Señor, las súplicas de tus siervos y dales tu paz.

 

Desead la paz a Jerusalén: “Vivan seguros los que te aman, haya paz dentro de tus muros, seguridad en tus palacios”.

 

R. Escucha, Señor, las súplicas de tus siervos y dales tu paz.

 

Por mis hermanos y compañeros, voy a decir: “La paz contigo”. Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien.

 

R. Escucha, Señor, las súplicas de tus siervos y dales tu paz.

 

Evangelio

 

Del Santo Evangelio según San Juan (14, 23‐29)

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: ‘Me voy, pero volveré a su lado’. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean”. Palabra del Señor.

 

R. Gloria a ti Señor, Jesús.

 

Silencio meditativo…

 

Escuchemos a Benedicto XV

 

"La violencia no se vence con la violencia. Que nuestro grito de dolor vaya siempre acompañado por la fe, la esperanza y el testimonio del amor de Dios. El mundo tiene necesidad de Dios. Tiene necesidad de valores éticos y espirituales, universales y compartidos, y la religión puede contribuir de manera preciosa a su búsqueda, para la construcción de un orden social justo y pacífico, a nivel nacional e internacional.

 

La paz es un don de Dios y, al mismo tiempo, un proyecto que realizar, pero que nunca se cumplirá totalmente. Una sociedad reconciliada con Dios está más cerca de la paz, que no es la simple ausencia de la guerra. La paz, por el contrario, es el resultado de un proceso de purificación y elevación cultural, moral y espiritual de cada persona y cada pueblo, en el que la dignidad humana es respetada plenamente" (Mensaje para la Jornada mundial de la Paz).

 

Silencio meditativo…

 

Escuchemos a nuestros Obispos

 

Constructores de la paz, promotores del desarrollo humano integral

 

Los cristianos, en un contexto de inseguridad como el que vivimos en México, tenemos la tarea de ser "constructores de la paz" en los lugares donde vivimos y trabajamos. Esto implica distintas tareas: "vigilar" que las conciencias no cedan a la tentación del egoísmo, de la mentira y de la violencia y ofrecer el servicio de "ser testigos", en la convivencia humana, del respeto al orden establecido por Dios, que es condición para que se establezca, en la tierra, la paz, "suprema aspiración de la humanidad". En esta tarea, nuestro mejor servicio siempre será la formación de la conciencia, que nos permita desenmascarar las intrigas del mal, pues "la violencia nace en el corazón del hombre" (Que en Cristo nuestra paz México tenga vida digna, 177).

 

Ser constructores de paz pide de nosotros además ser promotores del desarrollo humano integral. Es necesario considerar el significado y alcance del auténtico desarrollo. El Papa Pablo VI en su encíclica Populorum Progressio, dedicada al desarrollo de los pueblos, señaló el desarrollo como nuevo nombre de la paz. Más tarde, Juan Pablo II, en su encíclica Sollicitudo rei socialis, dedicada al desarrollo del hombre y de la sociedad, indicó la solidaridad como el nombre de la paz. Recientemente el Papa Benedicto XVI, en su encíclica Caritas in veritate, sobre el desarrollo humano integral, sin decirlo explícitamente, nos señala la fraternidad, como el horizonte necesario para asegurar la paz (Ibíd. 178).

 

Consideramos que lo primero que hay que hacer para superar la crisis de inseguridad y violencia es la renovación de los mexicanos. México será nuevo sólo si nosotros mismos nos renovamos. La novedad de nuestra vida en Cristo dará origen a formas nuevas de relacionarnos con las personas con las que convivimos día con día, nos permitirá construir comunidades sanas y justas, nos capacitará para solucionar de manera pacífica los conflictos y para ser misericordiosos con los que sufren (Ibíd. 189).

 

Silencio meditativo…

 

Adoremos a Jesús Eucaristía, príncipe de la paz

 

Coro 1: Creo, Señor Jesús, que tú eres el Príncipe de la Paz, que tú has derribado el odio que separaba judíos de paganos, libres de esclavos, creyentes de no creyentes.

 

Coro 2: Tú eres quien ha derribado el muro de separación, el muro que enfrentaba a los pueblos, razas, lenguas, culturas y religiones.

 

Coro 1: Tú eres quien nos ha reconciliado con el Padre y entre nosotros, como hermanos, destruyendo el poder del pecado: odio, rivalidad, venganza, ira…

 

Coro 2: Tú has dado muerte a la muerte, resucitando a la Vida nueva, Vida Eterna. Gracias, Jesucristo. Tú has sembrado en cada uno de nosotros, los que creemos en Ti, semillas de eternidad.

 

Coro 1: Tú nos llamas a participar de tu Eternidad, de la Eterna Bienaventuranza en el cielo, donde la paz será duradera para siempre.

 

Coro 2: Pero, mientras peregrinamos por la tierra, nos anticipas tu Vida divina en la Eucaristía y en el perdón de los pecados por tu misericordia. Amén.

 

Silencio meditativo…

 

Supliquemos el perdón de Dios

 

Guía: Tenemos la certeza que Dios siempre escucha nuestras plegarias, que vuelve su rostro hacia nuestras miserias, ve nuestras opresiones y esclavitudes, acudamos a él para que con mano poderosa y brazo fuerte, nos de su sabiduría y fuerza para que vivamos una auténtica conversión; en este momento en que nuestra patria sufre la violencia que se ejerce sobre la dignidad de las personas y que clama al cielo el don de la justicia y de la paz.

 

Después de cada petición respondemos cantando: Perdón, oh Dios mío. Perdón e indulgencia. Perdón y clemencia. Perdón y piedad.

 

L. Porque hemos permitido que la violencia se incremente en nuestra patria.

 

L. Por el miedo y la inseguridad en que viven los niños, los adolescentes, los jóvenes, las familias y las comunidades de México.

 

L. Por la violencia que se vive dentro de las familias, por nuestras omisiones y por acostumbrarnos a vivir en un mundo violento.

 

L. Por nuestra indiferencia al dolor de las víctimas.

 

L. Por la sangre de los niños abortados, por la sangre de las mujeres asesinadas.

 

L. Por los que han sido ejecutados con crueldad y frialdad inhumana.

 

L. Por la pérdida de la vida social, la convivencia armónica y pacífica.

 

L. Por todos los signos de violencia, que van acabando poco a poco con la vida comunitaria.

 

Preces Comunitarias

 

Guía: Reunidos en torno a la presencia real de Jesucristo, príncipe de la paz, en comunión con toda la Iglesia que peregrina en México, invoquemos a nuestro Padre bueno y misericordioso, para que se digne darnos la paz, diciendo a cada una de nuestras peticiones:

 

R. Dios de Amor, concede la paz y la reconciliación a nuestros pueblos.

 

L. Padre Eterno, que nos has mostrado tu Amor en la presencia real y sacramental de tu Hijo en la Eucaristía, haz que quienes participamos de este Sacramento experimentemos que de ahí brota la fuente de la paz, que nos hace instrumentos tuyos de pacificación y fraternidad.

 

L. Padre de Misericordia, que en la Cruz de tu Hijo has reconciliado a la humanidad contigo por la ofrenda de tu Siervo, llénanos de tu infinito perdón, para que seamos misericordiosos como tú lo eres con nosotros.

 

L. Dios de bondad, te encomendamos a todos nuestros gobernantes, para que quieran escuchar y responder a las peticiones de los ciudadanos por la paz y la justicia.

 

L. Padre lleno de amor, ponemos en tu corazón de Padre a todos los jóvenes de todas las partes del mundo, para que crezcan en valores, buscando la paz que Dios ofrece al mundo.

 

L. Padre de Bondad, que en tu Hijo has roto la distancia entre lo divino y lo humano, haciéndolo en todo igual a nosotros excepto en el pecado, conviértenos en mensajeros del Evangelio, Buena Noticia de Salvación, para que sean muchos los que se vean libres del odio, la violencia y la opresión.

 

L. Padre Santo, que has hecho a tu Hijo “Portador de la Paz”, para extender sin límites tu Reino de justicia y amor, esperanza y luz, sobre toda la tierra, haznos humildes para que reinemos con Jesús dentro de su Iglesia, para que todos encuentren en ella un lugar de consuelo, acogida, escucha y verdadera fraternidad.

 

L. Dios de bondad te rogamos por todos los cristianos y todas las personas de buena voluntad, para que nunca pierdan la esperanza en la posibilidad de la paz.

 

Compromiso por la Paz

 

Guía: Agradecidos con Jesús el Señor, y antes de concluir esta hora santa hagamos un compromiso para vivir y promover la experiencia de la reconciliación que es el camino para alcanzar la paz. Contemplando a Jesús Eucaristía, pidamos su gracia para ser sus discípulos y misioneros de su paz, y la fortaleza para realizar el compromiso que hoy hemos asumido.

 

L. Todo cuanto han aprendido y recibido, oído y visto en mí, pónganlo por obra y el Dios de la paz estará con ustedes.

 

A. Por eso Señor, nos queremos comprometer a ser discípulos y misioneros, Constructores de la paz.

 

L. Necesitamos desarrollar en nuestras comunidades un proceso de iniciación cristiana, que tenga como base el Kerigma.

 

A. Y que conduzca al encuentro personal con Jesucristo, para que nos lleve a la conversión.

 

L. Necesitamos potenciar el papel de la familia en la construcción de la paz.

 

A. Para que en ella se formen la identidad de los hombres y mujeres, promotores de la paz y de la justicia en la sociedad.

 

L. Es necesario orientar la formación de los hijos en el respeto de la dignidad de cada persona y en los valores de la paz.

 

A. Y así den testimonio de que por el amor se es capaz de acoger a otra persona en su diversidad.

 

L. Es necesario dinamizar la dimensión comunitaria de las parroquias.

 

A. Para que en medio de una sociedad que se fragmenta y se dispersa, favorezcan espacios de encuentro y fortalecimiento en la vida comunitaria.

 

L. Es preciso hacer de todas las parroquia, espacio y signo de reconciliación.

 

A. Este es el mejor antídoto al veneno del odio, del rencor y del deseo de venganza.

 

L. La superación de la violencia sólo será posible con el hábil uso de herramientas:

 

A. El testimonio, la fuerza moral, la razón y la palabra, que se consiguen con la educación y que capacitan de la paz.

 

L. Es urgente crear y difundir pensamientos de paz que nos permitan ir más allá de las reacciones primarias que generalmente son agresivas y violentas.

 

A. Para ello se necesita pensar bien y ser personas con una ética, valores y virtudes humanas orientadas al compartir.

 

L. Necesitamos celebrar con dignidad la Eucaristía.

 

A. Para que en ella encontremos la fuente que nos dé el amor y paz en nuestros corazones y trasmitirlos a nuestros hermanos.

 

L. Es importante expresar el amor por la paz; amar la paz, adherirse a ella, disfrutarla y celebrarla.

 

A. Para que se propague en todos los ambientes de nuestra sociedad.

 

Oremos por la Paz en nuestro País

 

A. Señor Jesús, Tú eres nuestra paz, mira nuestra Patria dañada por la violencia y dispersa por el miedo y la inseguridad. Consuela el dolor de quienes sufren. Da acierto a las decisiones de quienes nos gobiernan. Toca el corazón de quienes olvidan que somos hermanos y provocan sufrimiento y muerte. Dales el don de la conversión. Protege a las familias, a nuestros niños, adolescentes y jóvenes. a nuestros pueblos y comunidades. Que como discípulos misioneros tuyos, ciudadanos responsables, sepamos ser promotores de justicia y de paz, para que en Ti, nuestro pueblo tenga vida digna. Amén.

 

L. María, Reina de la Paz.

 

A. Ruega por nosotros.

 

Bendición con el Santísimo

 

Canto: Cantemos al Amor de los amores

 

Cantemos al amor de los amores,

cantemos al Señor,

Dios está aquí,

venid, adoradores, adoremos

a Cristo Redentor.

 

Gloria a Cristo Jesús,

cielos y Tierra

bendecid al Señor,

honor y gloria a ti,

Rey de la Gloria.

Amor por siempre a ti,

Dios del Amor.

 

Por nuestro amor oculta en el Sagrario

su gloria y esplendor;

para nuestro bien

se queda en el santuario esperando

al justo y pecador.

 

Oh gran prodigio del amor divino,

milagro sin igual;

prenda de amistad,

banquete al peregrino dó se come

el Cordero celestial.

 

Jesús piadoso Rey de las victorias,

a tí loor sin fin;

canten tu poder,

autor de nuestras glorias,

cielo y tierra

hasta el último confín.

 

Al pié de tu sagrario nos convidas

a recibir tu amor;

porque tú , Jesús,

al alma das la vida

y la llenas de fuerza y valor.

 

Oración Conclusiva

 

S. Nos diste Señor, el pan del cielo.

 

A. Que contiene en sí todo deleite.

 

S. Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

A. Amén.

 

Bendición con el Santísimo Sacramento

 

Aclamaciones

 

Bendito sea Dios.

Bendito sea su santo nombre.

Bendijo sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

Bendito sea el nombre de Jesús.

Bendito sea su sacratísimo Corazón.

Bendita sea su preciosísima Sangre.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar.

Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.

Bendita sea la gran Madre de Dios, María Santísima.

Bendita sea su santa e inmaculada Concepción.

Bendita sea su gloriosa Asunción.

Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.

Bendito sea San José, su castísimo esposo.

Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.

 

Reserva del Santísimo

 

Canto final: Hombres nuevos

 

Danos un corazón grande para amar.

Danos un corazón fuerte para luchar.

 

Hombres nuevos, creadores de la historia,

constructores de nueva humanidad.

Hombres nuevos que viven la existencia

como riesgo de un largo caminar.

 

Hombres nuevos, luchando en esperanza,

caminantes, sedientos de verdad.

Hombres nuevos sin frenos ni cadenas,

hombres libres que exigen libertad.

 

Hombres nuevos, amando sin fronteras,

por encima de razas y lugar.

Hombres nuevos, al lado de los pobres,

compartiendo con ellos techo y pan.

 

 

 

19 DE FEBRERO

RESEÑA DEL ENCUENTRO PROVINCIAL

 

¡Discípulos Misioneros de Cristo por una Cultura de Paz!

 

Ixtapan de la Sal ~ 18 y 19 de Febrero de 2012

 

Sábado 18 de Febrero del 2012

 

Comenzamos el Primer Encuentro Provincial de Catequesis en un ambiente de alegría, en medio de las inscripciones y la convivencia con muchos hermanos en el ministerio de la catequesis de las diversas Diócesis.

 

Entronización de la Sagrada Escritura

 

Durante la entronización pedimos a Dios nos guiara durante esa jornada de trabajo Provincial de Catequesis, para que juntos, como Iglesia,  construyamos los cimientos de nuestra fe como discípulos misioneros de Jesús que continua hablándonos por medio de la Sagrada Escritura.

 

Bienvenida y Contextualización

 

El Pbro. Eduardo Mercado dio la Bienvenida al evento e hizo una remembranza de la creación y organización de la Provincias Eclesiásticas de México.

 

Tuvimos la grata presencia e intervención de Mons. Armando Colín, responsable de la Pastoral Profética de la Arquidiócesis de México.

 

Presentación del Programa

 

El Pbro. Omar Osiris hizo la presentación del programa y de los objetivos, enfatizando la necesidad de impulsar la formación integral del catequista para que sea un agente constructor de paz.

 

Primera Conferencia

 

Mons. Juan Carlos Guerrero Ugalde  nos presentó el proceso de la Nueva Evangelización como expresión de la misión de la iglesia de hoy.

 

Enfatizó algunos puntos:

 

La Misión Continental como Misión Permanente.

La renovación espiritual de la vida de fe de las Iglesias locales.

La  puesta en marcha de caminos de discernimiento de los cambios que están afectando la vida cristiana en varios contextos culturales y sociales.

Exposición de los trabajos por Diócesis

 

Cada Diócesis compartió el camino que lleva recorrido en la Misión Continental.

 

Segunda Conferencia

 

La Hna. Ángela  expusó el tema del Catequista, constructor de una cultura, en favor de la paz, manifestando la importancia de la reconciliación en nuestras comunidades, mostrando un rostro nuevo de Jesús.

 

Dinámica 2 y Plenario

 

El Pbro. René junto con el Pbro. Omar  desarrollaron la segunda dinámica reflexionando acerca de las situaciones de violencia y sus propuestas de solución:

 

Personal.

Comunitario.

Social.

También se reflexionó sobre algunos puntos que toca el documento de los obispos “Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna”

 

Hora Santa por la Paz

 

Se concluyó esta jornada de trabajo con una Hora Santa ante Jesús Sacramentado en oración por la paz.

 

 

 

Domingo 19 de Febrero de 2012

 

Coordinación: Pbro. Tomás Toral – Diócesis de Cuernavaca.

 

Los catequistas fueron llegando a este segundo día de trabajo de los diversos lugares en donde los acogieron.

 

Meditación sobre la Paz

 

Fue realizada por la Hna. Margarita, de la Arquidiócesis de México, en donde se reflexionaron algunos pensamientos y bienaventuranzas sobre la paz de manera personal y en parejas. Por último se dijo la oración final.

 

Tercera Conferencia. Conversión personal, intelectual y pastoral: hacia un nuevo paradigma de la catequesis y del catequista

 

Expositor: Pbro. Juan Manuel Chagolla, Secretario de la Dimensión Nacional de Pastoral Catequética.

 

El padre Chagolla nos invito a realizar un cambio de paradigmas, ya que debemos de reflexionar acerca de lo que hablamos, ya que necesitamos comunicar cosas significativas que respondan a las necesidades de todas las personas, para lo cual debe de haber coherencia con lo que hacemos.

 

Presentó los tres Paradigmas abordados en el Encuentro Nacional de Coordinadores de Catequistas en San Juan de los Lagos en Noviembre pasado.

 

Cuarta Conferencia. Hacia el ministerio del catequista. Un nuevo paradigma de Catequista

 

Expositor: Pbro. Eduardo Mercado Guzmán, Director de la Comisión de Catequesis en la Arquidiócesis de México.

 

Se quiere que este ministerio sea reconocido no sólo a nivel de la Arquidiócesis de México, sino en toda la Provincia y, para ello, es necesario realizar una propuesta formal a los Obispos de la Provincia a través de Mons. Armando Colín Cruz, encargado de la Pastoral Profética.

 

Los ministerios son una condición de posibilidad de existencia y persistencia de la Iglesia en el espacio y el tiempo, y la adecuada estructuración ministerial de la iglesia, es una condición de posibilidad del cumplimiento de su misión en el mundo.

 

Dinámica de trabajo 3

 

Se reunieron cada uno de los encargados de la catequesis en cada diócesis para trabajar con los catequistas, respondiendo la siguiente pregunta:

 

De los paradigmas expuestos ¿Cuáles se podrían asumir en tu Diócesis para llevar a cabo la renovación de la catequesis y de los catequistas?

Plenario

 

Tenancingo

 

Llegamos a las conclusiones de que podemos asumir los cuatro paradigmas trabajando en conjunto (obispos, catequistas y sacerdotes).

Que el catequista asuma su vocación y por lo tanto su responsabilidad.

Es importante unir criterios para trabajar transversalmente.

Ir más allá de los medios de comunicación.

Enfrentar los retos que se nos presentan: teniendo un verdadero compromiso, amando nuestro servicio y viviendo en comunión con los demás.

Seguir acompañando a los demás en sus procesos para que se enamoren de Cristo.

Atlacomulco

 

No hay proceso de catequesis en conjunto para que los catequizando vivan realmente lo que aprenden, para que lleven un proceso.

Nos hace falta más preparación y cumplir los valores del Evangelio.

Toluca

 

Dejar catequesis doctrinal y realizar una catequesis viva.

Cambiar el sistema tradicionalista poniendo la Eucaristía como base.

Hacer de una catequesis sacramental a una catequesis de fe.

Cuernavaca

 

Necesitamos que nuestra catequesis tenga como centro a Cristo, debemos de llevar su Palabra, debemos tener subsidios adecuados, tener un itinerario permanente y sistemático.

Hacer comunidad apoyándonos unos a otros.

Tener una conversión personal, comunitaria y pastoral.

Motivar a los catequistas para que tengan conversión.

Que haya compromiso y que los acuerdes se respeten.

Arquidiócesis de México

 

Vivir los valores del Evangelio, el catequista debe de ser discípulo misionero.

Dinámica de trabajo 4

 

Se reunieron cada uno de los encargados de la catequesis en cada diócesis para trabajar con los catequistas, respondiendo las siguientes preguntas:

 

¿Qué Proceso podrían sugerir para la implementación del Ministerio del Catequista? Señala los posibles retos a vencer.

Tenancingo

 

Ser catequistas con testimonio, obedientes, quitar la flojera, dejarnos enseñar.

Llevar a cabo la institución del Ministerio pero a través de un tiempo de prueba.

Sectorizar la formación para recibir la misma formación como Diócesis.

Promover los valores: paz, confianza, alegría, conociendo su realidad y viendo sus necesidades.

Atlacomulco

 

Preparación ardua de preparación.

El reto es hacer de nuestra comunidad una pastoral de conjunto teniendo como centro a Cristo.

Toluca

 

A través de la formación y del compromiso podemos llevar a cabo nuevos procesos.

Cuernavaca

 

Es importante tener organización y llevar a cabo una pastoral orgánica entre laicos y sacerdotes.

Tener catequistas preparados.

Para elegir ministerio hay que evaluar y elegir catequistas comprometidos.

Arquidiócesis de México

 

Nosotros ya tenemos un proceso que ha ido caminando de manera estable, llevando a la catequesis a crecer.

Conclusión del Plenario

 

El P. Eduardo hizo algunos ecos de lo presentado por los equipos.

 

Contamos con subsidios para desarrollar nuestra formación.

El obispo es eje rector de la pastoral, por lo cual  es importante que trabajemos en comunión con ellos ya que si hay escucha por parte de ellos.

Debemos de estar enamorados de Cristo, ya que no sino fuese así no podríamos tener un ministerio, ni ser catequistas ya que no podemos dar lo que no tenemos.

Sabemos que son necesarios los procesos para la formación de catequistas tocando todos los aspectos o herramientas que necesita el catequista para su preparación, la Arquidiócesis cuenta con 4 ficheros con el nivel inicial kerigmático, básico y especifico.

No hay que descuidar la espiritualidad del catequista que a veces dejamos a un lado, y tiene una gran importancia.

Valor de la comunidad: ya que una catequesis sin apoyo de la comunidad no haría mucho.

Hay que aceptar la realidad, el alejamiento de los niños y jóvenes de la iglesia es responsabilidad de la catequesis, por lo tanto de los catequistas, aunque suena fuerte hay que contemplarlo sino tendremos iglesias llenas de viejitos.

Debemos tener formación teológica, bíblica y pastoral para completar nuestra formación.

Hay que asumir realmente los paradigmas, no solo asistir, escuchar e ir a mi comunidad y no hacer nada, debemos de comprometernos y hacer todo lo posible para que los paradigmas se desarrollen.

El Pbro. Eduardo preguntó a la asamblea si quieren asumir el Ministerio a nivel Provincia a través de un sí, aplausos y levantar nuestras manos, lo cual ya se encargará cada diócesis de platicarlo con calma.

Evaluación del Encuentro Provincial

 

Contestar de manera personal las siguientes  preguntas:

 

¿Qué fue los más significativo para ti de este encuentro?, ¿Qué te llevas para tu trabajo pastoral?

¿Qué sugieres para la realización de un futuro Encuentro?

Las evaluaciones fueron entregadas a los encargados de la secretaria para posteriormente hacer un vaciado de la información y sacar conclusiones del Encuentro.

 

AGRADECIMIENTOS

 

La Diócesis de Tenancingo, agradeció a cada una de las personas que hicieron posible la realización de este Primer Encuentro Provincial de Catequistas.

 

Celebración Eucarística de clausura

 

Presidida por Mons. Raúl Gómez González, quien hizo oficial, durante la Homilía, que el Pbro. Omar Osiris López García es el nuevo Provincial de la Provincia de México.

 

Comida y salida

 

El Sr. Esteban de la Diócesis de Tenancingo, pidió a los catequistas que se quedaran a compartir los alimentos que estaban preparados para la comida, ya que las personas encargadas los habían hecho para ellos especialmente y que después con tranquilidad, cada uno podía regresar a  casa.